Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.
Mostrando entradas con la etiqueta Valsequillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valsequillo. Mostrar todas las entradas

Los taxis vuelan


Gervasio está sentado en el muro de la plaza “alegantiniando” con Rufino.
Hablan de lo rápida que es la vida en Las Palmas y en este momento, acaba de decir
-¡Por cierto, Rufino ¿dicen que vas a ir pa’ Las Palmas uno de   estos días?

-¡El miércoles tengo bajar al médico en el hospital del Negrín! ¡Ahora me quieren  cambiar la próstata  que me pusieron en las rodillas! ¡A perro flaco, todo son pulgas! ¡O como decía Pepito Guedes,  a esta edad  todo son botanas!
-¡Consio! Dice Gervasio  ¿Y a mí que me parece que a eso no se le dice próstata!
- ¿Y como se dice, antonses?
- ¡No sé, pero no me suena! ¡Pero, sigamos con lo que estamos hablando le decía cristiano que en Las Palmas los coches van como locos! ¡ Usted ya no puede cruzar una calle porque se lo llevan por delante!
-¡Es que usted tiene que ir por los ”pasospatones” que pa’ eso están, hombre!
-¡Mire si le digo los taaxis!¡ Los taxis, los taaaaxis… vuelan!

Hasta aquí el diálogo en el pueblo.  

Y ahora, ya estamos de golpe en la ciudad de Las Palmas y terminada la visita al  hospital.  Rufino pregunta por la parada de la guagua, le dicen que está un poco lejos. Y en eso, que pasa un taxi. Mi hombre le hace señas. Para el coche y se sienta detrás
El taxista dice
                -¿Para donde va el señor?
                -¡A la Playa de Las Canteras!
                -¿A que altura?
Al oír esto, Rufino le agarra por la chaqueta y le soltó amenazante esta otra frase para la historia

                -¡Si usted me levanta las ruedas del suelo, le meto un “jaquimaso” (1) que le parto el alma, carajo!

Saludos.
                        --------------------oO0Oo--------------------

Dedicado a mi amigo Expedito Suárez, taxista
 
 
1.- jaquimazo. 1. m. Golpe dado con la jáquima. 2. m. coloq. Pesar o chasco grave dado a alguien.
1. Jáquima  f. Cabezada de cordel, que suple por el cabestro, para atar las bestias y llevarlas.

La bandera

José y Nicolás, también llamados  Pillo y Colacho, son primos hermanos, se llevan solo doce días uno al otro. Desde que nacieron siempre han estado juntos, a las duras y a las maduras. Los bautizaron el mismo día e hicieron la primera comunión y la confirmación, también a la vez.
Antes, todo varón debía hacer el servicio militar, ocasión que servía para que todo campesino saliera por una vez de su tierra y conociera otras gentes. Hace dos meses que los primos se incorporaron al servicio militar -a mí me gusta más decir, el cuartel- en Hoya Fría, Tenerife.
 
En este preciso instante, están  haciendo instrucción desfilando de un lado a otro y, de vez en cuando, les dejan descansar un poco para echarse un cigarrito. Este es el momento que aprovechan los jefes para impartir algo de Formación del Espíritu Nacional.
Dentro de una semana será la jura de bandera y quizás por ello, el capitán se dirige a Colacho preguntando
-          Soldado  ¿qué es para usted la bandera?
-          ¡La bandera, mi capitán es… es…. ¿Cómo le diría   yo?     Como un mantel  grande, una tela de colores que se pone en un palo allí a la entrada del cuartel!
-          ¿Cómo dice usted, hombre? ¡En primer lugar: No se dice palo, se llama asta! ¡Lea aquí!
El capitán acerca un libro y Colacho lee
                bandera. Tela de forma comúnmente rectangular, que se asegura por uno de sus lados a un mástil y se emplea como enseña o señal de una nación.
El capitán interrumpe la lectura y continúa
-    ¡Y la bandera además, es el símbolo supremo del país! ¡La bandera no es una tela sin más. Es como una madre, su madre! Y todos debemos respetarla y quererla como la  madre que es. !Es lo más grande que hay en el mundo!  Soldado ¿Qué es la bandera?
 
    -     ¡Una madre, mi capitán! ¡Mi madre!
Pillo ha seguido con interés las preguntas porque sabe que ahora le van a preguntar.  Dicho y hecho,  el capitán se le dirige entonces con esta pregunta
     -      ¡No serás tan ceporro como Nicolás! ¿Sabes lo que es la bandera, soldado?

Y Pillo sobrado porque ya se sabía la respuesta, dijo

 
                -¡Esa es fácil, mi capitán! ¡ Ya lo sé, la bandera es  la madre de Colacho, mi tía Isidorita, la de la entrada del pueblo!

Unas décimas. Verso improvisado.

He hecho seis décimas y comprendo el valor que tienen estas personas.
A  las personas que figuran en este cartel, hay que añadir a la joven valor, Lydia Moreno, que también intervino en Tenteniguada.
 

 1
Un encuentro singular
Allí  en Tenteniguada  
De rimas improvisadas
pude anoche disfrutar.
Eran fiestas de San Juan
la plaza estaba sellada  
personas entusiasmadas
escuchaban  poesías
en décimas que veía
perfectamente ligadas.
 
2
Encuentro  Internacional
De Manolito el Pastor
Al que con todo el honor
este pueblo sin igual
celebra como un ritual
al recordar  cada año
a ese hombre solidario
que décimas componía
haciendo así  poesía
al cuidar de su rebaño
Acto en Casa Pastores (Santa Lucía de Tirajana)
3
Mucho me tuvo que gustar
Pues  fui al dia siguiente
en un lugar diferente
a un evento similar
Que se vino  a celebrar
Allá  en  Casa Pastores
Lugar que unos señores
Al ganado, dedicados
En estos lares fundaron
Regando con sus sudores.
 
4
Y cuando estaba sentado
allí muy cerca del cielo
cantó un señor Curbelo
con su sombrero tocado   
Y en lo que canta un gallo  
supimos que es uruguayo  
y tiene el  verso labrado  
No he de  olvidar aquí
A la argentina Marta Suint
Con su verso floreado
5 
¿no creerán que olvidé
Que allí estaban  Yeray,
 Expedito, ex Mestisay?,
Y con ambos dos disfruté
reí, aplaudí y  canté
Lograron emocionarte
al oir  en la tarima
que allí en segunda fila
estaba Miguel Ricarte.
Expedito Suárez, Miguel Ricarte, Yeray Rodríguez y Antonio Guedes
 6
Y cuando ya  al terminar
 fuera del escenario
Con abrazo solidario
a los dos  fui a saludar
se me ocurrió preguntar
que quien tiraba la foto
Fué desde  sitio remoto
La foto salió oscura
aviso a quien la mire
autor: Carmelo Ramírez
Y dicen no tiene cura(1).
 
Saludos.
(1) No tiene cura (la Foto)

Fefita, la de Tenteniguada



-->
Esta historia me la contó un amigo de Tenteniguada, cuya gracia es Juan Peñate.
Estaban dos mujeres alegando a la puerta de la casa sobre lo bien que vivían los hombres. Que si todo el día fuera de la casa, en los bares, de risas y fiestas. Mientras ellas, que si los niños, la comida, lavar la ropa, los “alimales”, en fin todo el día ocupadas.
Vamos en este momento a ponerles nombre: La joven, Manuela y la señora mayor, digamos setenta y ocho años, que es un número bonito, se llamaba Fefita. ¡Casi nadie Fefita! En eso pasa por delante el "coñón" de Paquito Suárez que al oírlas dice:
- ¡Las mujeres siempre se están quejando!. ¿Ustedes saben lo que sufre un hombre al cabo del día, pá(ra) poder traer el pan de los niños, carajo?.
La respuesta que sigue ahora de Fefita, la tendrán que traducir y entender ustedes. Porque Pancho no va a aclarar nada. Como me lo contaron lo cuento. Y espero me disculpen y no me tomen en cuenta si no les gustara porque se hace con el debido respeto, para nada quiero cambiar la línea tierna, amable y respetuosa que nos distingue. Ahí va lo que dijo Fefita:
-¡Hágame usted el favor, Paquito Suárez!. Mire: ¡Los hombres llegan a la casa, “jartos de callejá” como perros, “pata por cimba y pollarento”!
Era muy inocente cuando me lo contaron. No comprendía lo que significaba pero me extrañaban las risas de todos, especialmente de los hombres, al oir la historia. Hoy día, galletón como soy, tampoco la logro entender. ¿Y ustedes?