Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.
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Dos hombres arando



Fotografía tomada de la red
Panchito estaba en su Tirajana del alma, arando el cercadito para plantar unas papitas del ojo rosado.
Araba con su "burrita de la tierra", chiquitita y cuando iba por la mitad del trabajo el animalito se le murió.  Tiraba y  tiraba del animal y no podía él solo, los sudores le caían al suelo.

El hombre  fue a buscar a su vecino Indalecio pidiéndole ayuda para sacarla del terreno. Entre los dos y a duras penas, la pusieron fuera cargándola en el carro de Indalecio para ir a enterrarla.

Cuando ya partía el cortejo fúnebre para el barranco a enterrarla,  Panchito cambió de opinión y le dijo a Indalecio

-¡Estaba pensando, Indalecio, que  porque no te enyugas  tú  y terminamos de arar lo poco que queda del cercado, luego vamos y enterramos a la burra!
Indalecio, hombre sencillo y bueno “de por demás” que  siempre está pensando en ayudar, accedió. Se enyugó y ahí vemos a la pareja arando. Panchito al grito de ¡Arre! empezó  el marcado de los surcos, llevando las riendas con sabiduría y soltura.  

La mala suerte -que ese día estaba presente- quiso que al terminar un surco, Indalecio se despeñara  pared abajo con el arado detrás. A los gritos de socorro, se asomó Panchito que  viendo la imagen, dijo
-¡Cristiano, que le pasó! ¿Usted no se dio cuenta  que se acababa el cercado?

La respuesta de Indalecio fue digna de aparecer en la historia de la insular agricultura
-¡Usted no me dijo: Sooooooó!

Saludos.


Mi agradecimiento al amigo Pepe Armas.

Pambardas


Esta historia es cortita, pero ya ustedes saben como es Pancho, ahora le da unas vueltitas, pone el ambientillo  para que sepamos donde estamos y poquito a poco, nos va llevando al final. Empezamos
Hoy tenemos unos medios de transporte cómodos y rápidos. Los de esta historia ocurrida allá por los años 50, eran de tracción animal. Las mulas que usaban los arrieros para llevar mercancía de un pueblo a otro. Los protagonistas: dos arrieros (Pepe y Antonio) que salen de Tunte, cargaditos para Las Palmas capital. Es diciembre, hace frío en el camino de La Plata. Como dicen por allí: ¡Fuerte cirro, cristiano!.

Ya estamos en el Llano de La Pez, en plena cumbre. A la derecha, un campo grande plantado de centeno. Grande, espigado, precioso.
Uno de los arrieros, Pepe, dice:

¡Centeno!

No hay respuesta. Y continúa el camino, las bestias cargadas, unas veces más ligeras que otras en función del desnivel del terreno. Pasan Valleseco y antes de llegar a Teror, paran un ratito. Amarran las mulas a unos árboles cercanos.  Ambos sacan de la lechera su suerito, llenan media lata de líquido, espolvorean un pisco de gofio  “por cimba”, lo revuelven con la cucharita de madera y “pabajo”.  Se completa el desayuno, con un trozo (cacho) de queso y un par de higos pasados.

Sin mediar palabra, desatan los animales, montan y siguen rumbo. Dos horas y media más tarde, llegan a la vista de Las Palmas. Y es entonces, cuando Antonio contesta
¡Pambardas! *

¿Qué, Pepe?

¡El centeno!

¡Ah!

Y esta es la historia. Está claro que tengo que explicársela a ustedes.

(*) Pambardas, significa: ¡Para albardas!

No creo que sea necesario detallar que es una albarda, pero por “un siacaso”, ahí va...
albarda.  Pieza principal del aparejo de las caballerías de carga, que se compone de dos a manera de almohadas rellenas, generalmente de paja o centeno y unidas por la parte que cae sobre el lomo del animal.
Añado de mi cosecha: Silla de la caballería.

Resumen:
Que en la cumbre Pepe dijo, centeno. Que 4 horas más tarde, le contestó Pepe: Para albardas. Como no sabía de qué hablaba preguntó y éste le dijo: El centeno, está bueno para rellenar albardas. Por cierto que el centeno aguanta mucho sin partirse, por eso es tan bueno para ese fin.
A partir de esa fecha, cada vez que alguien tarda mucho en contestar o no se entiende bien lo que dijo, se contesta: ¡Pambardas!
Cosa que a mí que conozco la historia, me hace mucha gracia.
Saludos.

Burritos gemelos




Hoy me contaron una historia cortita, casi un chiste. Se la muestro al final de este escrito porque para entenderla se hizo necesaria una pequeña averiguación.
Se trataba de conocer las crías que pare una burra, dato necesario para comprender la anécdota final.
 Búsqueda de datos.-
Una vez concluida, sabemos
1.-Los sinónimos de burro: jumento, borrico, asno, pollino, rucio, rozno
2.- Que los burros tienen 16 cromosomas más que los seres humanos, y son capaces de reproducirse con animales de especies diferentes a la suya: una mula nace del cruce de un asno macho y una yegua. La reproducción de una burra y un caballo origina un burdégano; y los cebroides son frutos del apareamiento entre cebras y burros. Eso sí, la mayoría de estos animales no producen descendencia.
3.- Que en ambos casos son estériles debido a incompatibilidades genéticas, aunque se han dado casos que han conseguido reproducirse.
4.-Se podría decir que las crías obtienen el físico materno y el carácter paterno, por lo que siempre han sido más valiosos los mulos y mulas, al ser grandes y fuertes como los caballos pero de un carácter tranquilo y sufrido como los burros. Además suelen ser más fáciles de criar y más sanas, debido a que deben ser más compatibles sus cromosomas paternos y maternos entre sí, que en el caso de los burdéganos.
5.-Que en las últimas décadas la población de burros española así como la caballar y mular han ido disminuyendo, de forma general.
6.-Los asnos (burros), mejor dicho las burras, no tienen camadas, pues éstas son cuando hay varias crías en cada parto.
7.- Al igual que los caballos, sólo paren una cría cada vez, y en raras excepciones dos. Los equinos nacen con las patas muy largas, bastante desarrollados, y difícilmente cabrían 2 en el útero de una burra...o yegua, o cebra, etc...
8.-Que la gestación puede durar entre los 360 y 380 días.
9.- Otra curiosidad es que el mejor momento para quedar preñada la burra es una vez acabado un parto, pues la burra no se muestra cansada y durante un intervalo de 10 dias (ni uno más, ni uno menos) continúa su estado de celo. El índice de abortos puede ser de un 10%.
Lectura interesante
Aguda y certera es la reseña acerca del burro que Sebastián de Covarrubias ofrece en su 'Tesoro.., (1)'de 1611.
Da comienzo así: -asno (doc. 1076, del lat. asinus ) m. «Animal conocido, doméstico y familiar al hombre, de mucho provecho y poco gasto, de grande servicio y que no da ruido, salvo cuando rebuzna, que aquel rato es insufrible. No ha menester trabas ni maniotas, porque no da coces ni es malicioso, un niño le lleva donde quiere, no huye aunque se suelte, a todos ministerios se acomoda, con él nos acarrean el pan y el vino y las demás vituallas, él trae la rueda de la noria, el agua del río, muele en la tahona, lleva el trigo al molino y lo vuelve harina, limpia la casa de la basura y estercola el campo, acarrea materiales para los edificios, a veces ara y a su tiempo trilla y recoge la mies; todo esto con gran paciencia y simplicidad, porque, según refiere Aristóteles, lib. 3, cap. 20, de Historia animalium, no tiene hiel.»,
Búsqueda en el territorio
Mis primeros pasos se encaminaron hacia una instalación situada en la subida a Taidía en Santa Lucía de Tirajana. Su nombre Burro Safari Las Tirajanas.
 Allí me atendió, con mucha amabilidad D. Mateo Martín. Le expliqué el motivo de mi visita –número de crías en el parto de una burra-y su respuesta fue:
-¡Las mismas que una mujer, una. Y a veces, muy raras veces, dos. Pero cuando pare dos, es muy difícil que las logre. Y casi siempre muere una!
En las instalaciones habían unos setenta burros de tres razas canarias: la palmera, más alta y fuerte; la majorera, más pequeña; y la grancanaria, a la que también se conoce como “de la tierra”, de tamaño un poco más grande que la majorera. Al parecer las tres razas o variedades tienen una gran capacidad de carga y trabajo.       Me estuvo enseñando don Mateo una cría de 4 días, preciosa, limpita, de las que les muestro alguna fotografía. Causaba admiración como la trataba, casi como si fuera una niña pequeña. La cogía en sus brazos, hablándole con cariño.
Y para demostrarme lo dócil que era, la acostó, tapándole la cara con la manta o con un sombrero, quedándose la cría –de nombre Fortunata- totalmente quieta.
Y ahora la anécdota motivadora de esta historia:
: A un campesino -que tenía alguna dificultad al hablar- le parió una burra dos crías. Lo tenían harto con la pregunta
-¿Qué te parió la burra?
contestaba, hastiado
-¡Burriburra! (2)
Cuando iba con el animalito por el pueblo, con los dos pollinos sueltos saltando  detrás, todo eran preguntas al pasar
-¿Y como se hacen pá comer?
A lo que contestaba, muy tranquilamente
-¡Una mama, la ota mira!
Saludos..............

Dedicado a Manuel López Ojeda, de Tirajana, fiel seguidor de estas historias.


                                ___________________________________
    (1) El Tesoro de la lengua castellana o española es un diccionario del español obra del erudito Sebastián de Covarrubias publicado en 1611. Es el primer diccionario general monolingüe del castellano, es decir, el primero en que el léxico castellano es definido en esta misma lengua.
(2) Burro y burra.















El serón del millo




Serón remendado
 La última entrada, denominada Mi serón, impulsó a Pancho a conocer -hurgando en la memoria de nuestros mayores-   la cultura del millo (maíz),  cereal del que se obtiene el gofio, elemento integerante de la dieta del canario y en otros tiempos indispensable para el alimento de la población isleña.
La búsqueda se centró en el uso, recipientes para su conservación y transporte, fiestas, palabras, cultivo, etc., etc.,. Temporalmente,  que se relacionara   con los tiempos de escasez -tal vez  hambruna-,  sufridos  por nuestra gente en el segundo tercio del siglo pasado.
Hoy quedan pocos lugares en las Islas donde aún se cultive millo  -cereal introducido en Canarias a partir de la conquista de América- para la obtención del gofio del país.
Su cultivo y la recogida de las piñas se ha ido reduciendo con el paso de los años y hoy pocas  personas  pueden comer gofio de millo del país cultivado, desgranado y tostado en su propio entorno. La mayor parte del gofio de millo se hace con grano peninsular o extranjero.
Para cultivarlo, hay que hacer estas tareas:
Arar,  surcar,  plantar (1), replantar, desyerbar (2), desflorar o cortar la espiga y  coger las piñas(3).
piñas
A partir de ese momento,  hay que descamisar, secar, elegir semilla (4), desgranar,  aventar, guardar,  tostar, llevar al molino y obtener el gofio tras pagar la correspondiente maquila (5).
Una estampa de la parte final del proceso puede ser esta:
 Es la tarde de un día de principios de verano, las piñas están bien amarillas -momento óptimo para la recolección- y estamos recogiéndolas en el cercado. Les vamos partiendo el tronco para soltarlas  de la planta y las tiramos sobre unas mantas extendidas en el suelo. Desde allí otras personas las van cargando a lomos de un burro. Cuando los dos serones están casi hasta arriba,  les añaden unos pírganos para que cojan más altura y  ya repletos marchan para el patio de la casa. Detrás de cada animal va un niño o niña recogiendo las piñas que se caen.
Llegados al amplio patio de la casa se descargan haciendo montón en una esquina.
La siguiente tarea es el descamisado.  No creo que se pueda escribir mejor que lo hizo D. Eduardo Benítez Inglott en unas notas a “Recuerdos de un noventón” de Domingo J. Navarro donde viene a decir que “la descamisada es la operación de despojar a la mazorca del país (llamada en nuestras Islas “piña”) de las envolturas  que, a modo de membrana, la recubren y protegen. Una descamisada es un festejo muy típico que consiste en reunir gentes jóvenes de ambos sexos en una era o en un gran patio, donde están dispuestas las piñas de la cosecha, ya secas, para quitarles la camisa, que así se denomina en el campo la envoltura membranosa de aquéllas. Hay música de guitarras y timples, con isas, malagueñas y folías a todo pasto”. Los dueños del millo, no pagaban jornales, sino que en dichas juntas se invitaba a ron o anís según el sexo. La descamisada era motivo de fiesta y amoríos y casi siempre de las juntas salían algunos noviazgos.  
Ahí va una letra de isa por si les gusta y la usan
No digas peninsular,
Que a ti no te gusta el gofio,
que si llegas a una piña,
te comes hasta el carozo(6).
desgranando
Una vez que la piña era descamisada, se dejaba secar al sol amarrando las hojas (camisas) a los pies derechos de los corredores o a las vigas de los graneros.
Con la desgranada tenemos el millo suelto, solo le queda aventarlo para quitarle el tamo(7)


serón sobre burro
Y con el millo limpio de polvo y paja,  aparece el tiempo de guardarlo en los serones(8) que  se encuentran sobre una empalizada(9) en una esquina del cuarto más fresco y oscuro de la casa. Estos serones son diferentes a los que se usan para las caballerías. Son contenedores específicos para guardar granos. Los dos más grandes, de la misma medida, contienen trigo y millo. A su lado hay  otros más pequeños con lentejas,  chícharos,  chícharos moros, garbanzos, judías y  el que guarda la semilla de millo. 
Nos detenemos solamente en el del millo. En la última entrada aparece la foto de un serón, regalo de Pepe Castro (+) y expliqué  el estado en que llegó a mis manos y mi promesa de remendarlo.


diferencias
Pues  ¡ya está hecho! Una semana de tarea y aquí tienen el resultado (foto inicial). Les hago una composición del antes y después para que comprueben el trabajo
Curiosidades:
En los serones llenos de millo, se guardaba el queso
-¡Ay, me acuerdo cuando mi madre metía la mano en el serón y sacaba aquel queso curado. Con su manita, le limpiaba el tamo que se quedaba pegado en la cáscara! ¡Todavía me llega el olor! Salvador Almeida, de La Sorrueda
O también  la lata o el pomo de cristal de los dineros.
-¡ La lata tenía dentro: duros, reales, perras negras grandes y chicas!  María Vega Quintana (1926)
Para comprobar si hace los 500 kilos de millo, medimos su diámetro= 86/90 centímetros y su altura: 100 a 130; media 110 centímetros. Aplicando la fórmula 
π r2           3,14 x (43 x 43) x 110 = 638,644 = caben 638 kilos


Ya está bien de serones y millo. Vamos a descansar de estos temas y a buscar otro motivo.
Saludos y mi agradecimiento a doña María Vega, Salvador Almeida y Juanito Gutiérrez por su paciencia.
                                                          ... oO0Oo...
1- Plantar. La siembra normalmente la hacían las mujeres, haciendo en los lados del surco un pequeño agujero con el palillo, depositando uno o dos granos de millo. La distancia suele ser de una cuarta entre cada hoyo. En los terrenos de regadío se podían obtener dos cosechas de millo, sembrando en marzo y en junio.
2.- desyerbar.(De des- y yerba). tr. desherbar. Quitar o arrancar las hierbas perjudiciales
3.- Piña de millo. Mazorca de maíz que todavía está en la planta que la produjo (tanto maduras como inmaduras), o bien a la que fue recientemente cosechada y en la cual los granos todavía guardan la humedad natural.Partes de una piña : Tronco, Camisa -también conocido por camisota- , grano, pelo y caroso
4.- Las mejores piñas, de grano sano, grande  y de color rojo/ morado eran las elegidas para ser la semilla de la nueva plantación, se apartaban y una vez secas y desgranadas  guardadas  en su lugar. Este era el auténtico millo del país.
5.-maquila  f. Porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda.
6.- En Canarias, al corazón de la piña le llamamos caroso, palabra que no está registrada en el Diccionario.  Si lo está carozo.(Del lat. vulg. carudĭum, der. del gr. καρύδιον, avellana). m. Corazón de la mazorca.
Lógico, debido al esfuerzo de pronunciación que para un canario representa  la letra zeta y  no están los tiempos para esfuerzos baldíos.
7.-tamo m.Polvo o paja menuda de semillas trilladas
Palabra bíblica: EL HOMBRE SIN DIOS (Salmo 1:4-6)  El hombre sin Dios, lejos de ser árbol, es como un tamo que arrebata el viento. El tamo no tiene ningún valor. El tamo permanece mientras está cerca del trigo, pero al separarlo es llevado por el viento.  Sinónimos para tamo: pelusa, vello, lanilla, polvillo
8.- serón. m. Sera más larga que ancha, que sirve regularmente para carga de una caballería.
sera.  f. Espuerta grande, regularmente sin asas.
espuerta. f. Especie de cesta de esparto, palma u otra materia, con dos asas, que sirve para llevar de una parte a otra escombros, tierra u otras cosas semejantes.
 (9).-  Debajo  del serón se hacía una empalizada para separarlo del suelo, evitando las humedades y los ratones.  Salvador Almeida, de La Sorrueda.

Vendedor en bicicleta


Vamos a recrear hoy una estampa rural de mediados del siglo XX en el que aparece un oficio -vendedor ambulante en bicicleta- . Se completa con una anécdota relacionada con el mismo.
El oficio es revendedor. El personaje se llama Laureano. Compra la mercancía en casa de su tío, la pone bien colocadita en su cereta (1) de caña. Sube la cereta a la bicicleta, la ata bien y.... ¡a vender!
¿Qué mercancía lleva en la cereta?

Toda la que cree poder vender. Llevaba: Jabón en barras, de las marcas Lagarto y La Jirafa(2), agujas, alfileres,carretillas y madejas de hilo (marca la Cadena), café, cebada en paquetes, azúcar, cigarros, picadura, etc... También dos artículos ya en desuso, destupidores para cocinillas de petróleo y mechas de quinqué.

Subido en su bicicleta va recorriendo en los barrios: casas, fincas, cuarterías, etc.. Sitios alejados del pueblo y de las tiendas. Llegado al lugar, aparca su bicicleta, carga sobre sus hombros o al brazo la cereta y se llega hasta el posible cliente. A la vuelta viene cargado con la cereta y además lleva una caña donde van los cueros de baifo colgados.
Un artesano del Ingenio de Santa Lucía, llamado Juan Ramos, hacía las ceretas a la medida. Rectangulares, con un asa central, de unas dimensiones aproximadas de 80 x 50 centímetros. Similares a la de la foto. Claro que no tan nueva y además de caña, no de mimbre.
¿Cual era la forma de pago?
Al haber muy poco dinero en esta época, la forma mayoritaria es el trueque, en el campo aún se dice: “turre pacá, turre pallá”. Toma y dame. Do ut des, que diría el fino. Se cambiaba mercancía, preferentemente, por huevos y cueros de baifo, también fruta si se terciaba.
Algunas fortunas de hoy se iniciaron comerciando de esta forma.
Y ahora, la anécdota en la que se cita al comerciante y su bicicleta
Se la traslado como siempre sin añadidos, y tal como me la contaron:
Mi padre, mi hermano y yo trabajábamos en la Era del Cardón, despedregando, armando tierra, desturronando (3)….
Donde está hoy el cementerio de Sardina, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana se plantaban tomateros. Nosotros plantábamos todos los años allí.
El día de la historia, Laureano venía con una cereta encima de la bicicleta, vendía tabaco de picadura, cigarros, huevos y cositas pequeñas,
Mi padre tenía una relojera de cuero –se abría y se miraba la hora- parecida a esas que lleva hoy al cinto la gente para llevar el móvil. Y dentro tenía algún dinero escondido, veinte duros, quince duros….- apretuñados (4), todos llenos de azufre, porque ese día estábamos azufrando los tomateros.
- ¡Bartolito, no me compra tabaco hoy! ¡Cómpreme algo hombre, que no he vendido nada! ¡Cómpreme aunque sea un paquete de cigarros!
-¡Bastante ganas que tengo de fumar, pero no tengo un duro!
-¡Mire, si quiere le vendo la bicicleta con cereta y todo, en 20 duros!
Y mi padre, acercándose pa fuera, pa(ra) donde estaba él.
-¡Venga, hombre, si tiene 20 duros ahí le vendo la cereta y la bicicleta!.
Mi padre tenía un fecho que dá miedo. Trancó la bicicleta. Sacó la relojera, toda llena de azufre, abre la relojera y le pone los 20 duros llenos de azufre en la mano.
Laureano se queda mirando pá(ra) mi padre
-¡ Oiga, es una broma!
-¿Una broooma? ¡Usted me ha vendido y yo le he comprado!
Y mi padre no se bajaba de la burra
-¡Era una broma! decía Laureano
Mi padre cogió la bicicleta la echó pá(ra) la parte de allá.
Allí se quedó Laureano repitiendo su cantar. ¡Era una broma, hombre! Y mi padre en su trabajo. Al rato, le dice
-¿A usted le interesa la bicicleta?
-¡Claro, hombre déjemela ya y tenga sus cien pesetas!
-¡Si tanto le interesa, se la vendo! ¡Doscientas pesetas vale la bicicleta!
-¿Y me va a cobrar cien pesetas más?
-¡Si a usted le interesa déme 200 pesetas y si no la deja ahí quieta!
Después mucho ruego, Laureano sacó las 200 pesetas, se las entregó a mi padre, cogió la bicicleta con la cereta llena y se fue con las orejas coloradas.
Y terminó así de contarme la historia
¡Hace poco tiempo estaba por la costa y pasó Laureano por delante!. Se paró y dijo sonriendo: ¡Qué bien me la pegó tu padre con la bicicleta!
Pancho preguntó:
-¿Y su padre se quedó al final con las doscientas pesetas?
-¡Sí señor, para que fuera aprendiendo! ¿Se iba a reir de mi padre?
Fin
Esta historia me produce dos sentimientos: el primero, parece un abuso del señor mayor hacia el joven. Vamos, que se aprovechó de la broma para quedarse con parte del fruto de su trabajo.
El segundo, parece que Laureano tenía fama de burletero (5) y siempre se estaba riendo de los demás, como se dice por aquí: “dando quintadas” (6) y en ese aspecto parece que estuvo bien como corrección.

Saludos y hasta la próxima
___________________0O0_____________________
(1) Cereta.- Cesta de caña. La de nuestra historia es similar a la de la foto, con una sola asa.
(2) Según Enrique, de Aldea Blanca: el jabón Jirafa era azul, y se hacía una parte con tomates tiernos (¿?) Curioso.
(3) Desturronar.-Romper las pelotas de barro seco, que levanta el arado, para convertirlas en tierra. Definición del autor.
(3.1) Ver página: http://teror.es/cronica4.php, dice:
12 peones van detrás de la yunta desturronando
Crónicas de Teror, por José Luis Yánez Rodríguez, Cronista Oficial de la Villa de Teror. Publicado en el Programa de la Fiesta del Agua 2007
(4) Apretuñado.- Arrugado hasta la exageración de tanto apretar
(5) Burletero.- Burlón.
(6) Quintada.- Bromas que se daban a los quintos (reclutas). Por extensión: bromista
Quinto m. Joven que ha sido sorteado pero todavía no se ha incorporado al servicio militar o lo ha hecho recientemente: los quintos del pueblo organizaron una fiesta.
Quinta.- Reemplazo anual de soldados: mi hermano es de la quinta del 78. Quiere decir que nació 21 años antes, en 1957.
Conjunto de personas que nacieron en el mismo año: ese señor es de la quinta de mi padre.
Dedico esta historia a Enrique, cama 1190, deseando su pronta recuperación. ¡Vaya semana dura, compadre!