Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.

Los nombres de las vacas


                          Nuevo contenido relacionado con este tema en Los nombres de los terneros .
Corrían los años 70 del siglo pasado. Pancho trabajaba en una empresa a la que acudían a comprar muchas personas del campo. Cuando se acercaban a facturar les pedía, en broma, que les diera nombres de vacas, refranes o alguna palabra solo usada en su pueblo. En caso contrario no les facturaría. Así fue rellenando una lista que hoy va a ser el motivo central del escrito: Los nombres de las vacas.
Como saben los animales tienen nombres con los que su dueño los conoce, distingue y les da órdenes. Aquí pongo, en orden alfabético, los nombres que tenía en la relación.
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nombre
nombre
nombre
1
Aceituna
12
Ligera
23
Pajarita
2
Alegría
13
Linda
24
Paloma
3
Arbejaca
14
Lucera
25
Pastora
4
Bonita
15
Luna
26
Perla
5
Cachorra
16
Maravilla
27
Pinta
6
Centella
17
Margarita
28
Pintada
7
Clavellina
18
Marquesa
29
Primorosa
8
Estrella
19
Mimosa
30
Princesa
9
Flor
20
Morena
31
Rebarba
10
Florida
21
Morita
32
Romera
11
Hermosa
22
Negra


Añadidos con posterioridad
33
Arbejana(3)
40
Española(3)
47
Preciosa(3)
34
Atravesada(3)
41
Furia(3)
48
Reyita(3)
35
Azucena(3)
42
Malagueña(3)
49
Siempreviva(1)
36
Bragada(3)
43
Mariposa(3)
50
Sinforosa(1)
37
Calzada(3)
44
Mejorana(3)
51
Veleta(3)
38
Escogida(3)
45
Mora(3)
52
Violeta(2)
39
Esmeralda(3)
46
Morenita(3)


(1) Aportados por un anónimo. Las vacas de Manuel Sánchez, "el de la cachimba" (+)
(2) Aportación de Esther Moreno. (3) Tertulia de mayores
He encontrado en Internet un artículo y un blog que ha recopilado los nombres de las vacas de Galicia, realizada por el autor del blog O Ollo da Vaca (http://oollodavaca.blogspot.com), ha corrido como la pólvora entre los internautas gallegos, que se han encontrado con que, a pesar de que las nuevas tendencias pegan fuerte, el nombre más utilizado por los ganaderos de Galicia para bautizar a sus reses es el de Paloma.
El Servizo de Producións Gandeiras confirma todos y cada uno de los datos contenidos en este recuento, hecho sobre un censo que recoge 600.000 nombres de reses dedicadas a la producción de leche.
De «Cachorra» a «Pichona»
Si la lista de nombres la encabeza Paloma, con 6.470 registros, a la zaga le anda Linda, con 5.850 entradas. Pinta (5.787), Blanca (5.345), Cuca (4.402) y Lucera (4.185) van a continuación, según un estadillo plagado, aunque en menor medida, de Marquesas, Lunas o Lúas, Perlas, Moras, Pastoras, Negras, Morenas, Parrulas o Monas. Muy socorridos son en el santoral ganadero de Galicia los nombres de Romera, Morita, Princesa, Estrella, Careta o Diana, lo mismo que Bonita, Nova, el sonoro Cachorra (2.055 vacas se llaman así), Pichona, Gallarda, Rula, Mimosa o Mariposa-Bolboreta.
Como es fácil de entender, les adjunto un artículo en galego. Es la parte que está en azul.

Os nomes dos parentes

Velaquí algúns datos curiosos dos nomes das vacas (case 600.000) que ten a base de datos coa que ando esta fin de semana.
nomes máis repetidos
6470 paloma
5850 linda
5787 pinta
5345 blanca
4402 cuca
4185 lucera

outros nomes pouco orixinais son marquesa (3687), luna (3533, 453 chámanse lúa), perla (3305), mora (3257), pastora (3219), negra (3071), morena (2730), parrula (2703), mona (2640), romera (2552), morita (2481), princesa (2465), estrella (2422, e hai 59 "estrela"), careta (2377), diana (2347), bonita (2341), nova (2182), cachorra (2055), pichona (2007), gallarda (1941), rula (1917), mimosa (1815), mariposa (1649, 287 chámanse "volvoreta" ou "bolboreta") e roxa (1420).

221 vacas nadas a partir de 2002 levan por nome chenoa. o curioso é que, cando empezou a primeira edición de o.t. xa existían rexistradas aquí oito vacas con ese nome. iso é ter visión de futuro.
aínda non lle puxeron "leonor" a ningunha vaca nada en 2005.
trece vacas chámanse "prestige". seis delas naceron entre novembro de 2002 e febreiro de 2003.
unha vaca que naceu o 16/10/2002 chámase "nunca máis".
tres posibilidades: 1) ten mal a data de nacemento na base de datos,
2) cambiáronlle o nome despois, 3) é de rapel.
hai outra que se chama "nunca máis" pero, esta si naceu en 2003.
151 vacas chámanse "rosalía".
120 vacas chámanse "novela" e unha só "poesía"! tal e como no sistema editorial.


Y por último, otra cita tomada también de Internet


En Voces de vacas de Xavier López Rodríguez (Galaxia), un aldeano del cantón del Penedo de los Tres reinos (entre Galicia, Portugal y Zamora), da la palabra a las vacas, que relatan sus experiencias de trabajo, sus miedos y sus relaciones con los amos. Aquí, el enemigo es el carnicero, que acabará con la vida de la Dourada (o Dorada), líder de todas las vacas. Otras protagonistas de la historia son la Cereixa, la Rubia, la Oliva y la Garbosa… bonito repertorio de nombres de vacas.


Espero que ustedes me aporten alguno más. Para ello, deben pinchar en la parte final del escrito donde dice comentarios, se abrirá una ventana donde poner el texto. Luego pinchan en Anónimo y ya está enviado. Los incluiré para ir completando la lista. Gracias de antemano.

El gallo de Manuel



Ahí va un sucedido para que vean que en todo tiempo han existido “buenos lajas” y si no, lean lo que sigue

En una tienda y bar -cercana a la iglesia de un pueblo que no contaré- se reúne un grupito de hombres cincuentones, amigos desde la niñez, y allí al calor de las “copitas” van perdiendo el fundamento.

Es tarde y al tendero se le está acabando la carne fiesta, las carajacas y los caracoles. Ahora está echando alcohol a una jarea y unos cuantos pejines, para prenderles fuego. También se acabaron los chorizos de Teror. La noche se está animando qué es un gusto. Dos de los parranderos están cantando y bailando sobre el mostrador. Empezaron hace rato con isas y folías, al son de una única guitarra y acaban de pasar a bailar sevillanas, mientras cantan Julio Romero de Torres pintó a la mujer morena…Estampa poco canaria, pero verdadera y real.

El jefe del equipo, de nombre José, se acerca al tendero y le pregunta

-¿Paquito, no tendrás una gallina vieja para hacer una sopita?

-¡Pues mire que no, José! ¡Las quité toas!

-¡Pues pon un caldero con agua al fuego que ahora mismo traemos una!

José, que a partir de ahora se llama Pepito, se acerca a otro amigo: Manolito J., le comenta algo al oído y los dos salen del bar.

Al cabo de un rato, entran con sigilo por la otra puerta –la de la tienda- y le ponen a Paquito un gallo matáo en las manos. Entre los tres, lo desplumaron con el agua caliente y lo metieron en el caldero, con sus cebollitas y las prevenciones que lleva.

Cuando la sopa está lista, entran en el bar y el primer plato de sopa, se lo llevan a Manuel G. que estaba en un rincón un poco triste, con lo que hoy llamamos bajona. Poniéndole el plato delante, dijo Pepito

-¡Tómate estas sopas, Manuel y come, que de lo tuyo comes!

Manuel y todos los demás incluido el tendero se tomaron su sopita y después de echarse el último ron, se despidieron y cada uno se marchó para su casa.

Cuando Manuel llegó a la suya, nada más abrir la puerta le llamó su mujer, que estaba esperando despierta y asustada

-¡Manuel, tiene que haber algún animal en el gallinero porque las gallinas están espantadas y no han parado de cacarear en toda la noche! ¡Mira a ver si hay algo, hombre!

Manuel, con unas cuantas copas de más, abre la puerta del gallinero y, en ese momento, se le enciende una luz en su cerebro y grita con ira

-¡Me cago en la madre que me parió! ¡Ya me mamé el gallo!

La mujer pregunta

-¿Qué pasó, Manuel?

-¡Que, qué pasó! ¡! ¡La culpa la tengo yo por andar con bandíos!

Alonga la cabeza y echa una ojeada al gallinero, para comprobar lo que ya sabía. Faltaba el capitán de la tropa.

El caso es real, me lo contó hace tiempo con todo lujo de detalles, el dueño del gallo recordando sus hazañas.

Jambre o Gazuza



Fotografías tomadas de la red

Ahora que estamos en crisis, vamos a recordar otros tiempos en los que también el canario las pasó canutas. Fueron esos años después de la guerra civil, en los que no había nada que llevarse a la boca. La gente del campo tenía alguna ventaja pues los alimentos (pocos) los sacaban de la tierra. La labranza daba legumbres, verduras, el millo para el gofio y los animales: leche, queso y carne. Quien vivía en el campo y no tenía tierras, ese sí que lo pasó mal. Si cogía leña para hacer el fuego, lo denunciaban y menuda era la guardia civil de entonces. Alguno estuvo más de seis meses en la cárcel por robar una gallina para dar de comer a sus hijos.
De ese tiempo, dos décadas siguientes al fin de la guerra civil, les cuento dos historias de niños que me parecen tiernas y reveladoras.
La primera ocurrió cuando la abuela –una abuela cualquiera, que bien pudiera ser la mía- dijo a sus nietos que invitaran a merendar a los dos niños gemelos del vecino.
Llegada la hora de la comida, la abuelita puso bien ordenaditos sobre la mesa ocho vasos de leche, a uno por cabeza. Seis para los nietos, más dos para los gemelos. Al término, uno de los nietos se dirigió a la abuelita en estos términos:
-¡Abuela! ¿Y mi vaso de leche?
-¿No te lo bebiste?
-¡No hay!
Uno de los gemelos, contestó con la mayor naturalidad:
Pós, yo me comí dos!
Fíjense bien que no dijo, me bebí, sino me comí. Mi abuela, con una sonrisa en su cara al ver la naturalidad del niño, se dirigió a la cocina y trajo un vaso de leche más para mi hermano.

La siguiente, es una estampa que tengo en la memoria.

Cuando mis padres nos dejaban en casa de los abuelos, todas las tardes nos reuníamos en la puerta de la cueva, a la sombrita. Entonces salía mi abuela a contarnos cuentos.
Nos sentábamos a su alrededor y ella, metiendo la mano en el bolsillo derecho del delantal, iba sacando un trozo de pan bizcochado para cada uno. Cuando terminaba con el último de mis hermanos, empezaba con el bolsillo izquierdo y de él, iba sacando un higo pasado, para cada niño. Al día siguiente, cambiaba y repartía el bizcocho y del otro bolsillo, un tuno pasado, o unas almendras. Un día hubo reparto extraordinario: una pastilla con forma de limón, además de la tapa de bizcocho.
¡Por si no lo sabían, un tuno o un higo pasado, eran golosinas! ¡No les digo nada de la pastilla de limón! ¡Exquisiteces!
Saludos
...o0O0o...
Gazuza: Hambre
Sinónimos: hambre, apetito, apetencia, carpanta, gana, gusa

Escopeta burletera



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Me comentaron ayer memorias de Antoñito “Cupeta”. Hombre cuya única ocupación era dar quintadas. De la mañana a la noche, como buen burletero siempre pensando en reírse de la gente. Aquí van dos muestras, contadas por su nieto:

Vivió cerca de la Cruz Grande, al lado de La Plata, y hasta allí –tierra de conejos- se llegaban los cazadores los jueves y domingos. Nunca le gustó esa locura de gente alrededor de su casa dando tiros con las escopetas (cupeta, decía él). Y ya se descubrió el origen del nombrete, dichete, sobrenombre, alias, etc.. de mi personaje. Nada más verlos, salió al encuentro, diciendo

-¡Amigos, aquí debajo de mi casa hay una morada! ¡Vengan pacá y les digo donde es!

Inmediatamente los cazadores, le siguieron y en el lugar señalado echaron el hurón y pusieron las redes. ¿Cómo no iban a fiarse de un hombre de más de setenta años?

Termino la historia diciéndoles que a los cazadores terminaron “ a sol puesto” y durante todo el tiempo estaba el señor mayor asomado arriba, en su casa, interesado en la cacería. Al marcharse, molestos por haber perdido el día, Antoñito les despidió, socarrón, con un

¡Qué raro, hoy mismito he visto entrar más de tres conejos!¡Será que el hurón no es muy bueno!

Una vez que se perdieron de vista, le hizo este comentario al nieto

-¡Antoñillo, te digo que estos ya no vuelven más por aquí!


La otra anécdota es ésta


Estando un día sentado a la sombra, a la orilla de la carretera. Serían las cuatro de la tarde, cuando pasó su vecino Francisco, conocido por “el del barranco”. Este fue el diálogo

-¡Buenas tardes, Francisco! ¡A dónde vas con tanta prisa!

-¡Al barranco, a echarle de comer a las vacas, Antoñito! ¡Así que… sigo mi camino!

-¡Espérate y te echas un pisco de café, hombre!

-No, no que se me hace tarde!

Antoñito llamó a su mujer gritando

-¡Susana, tráete un buchito de café Francisco y otro mí! ¡ No tardes mucho que tiene prisa!

-¡Coño, Antoñito, usted siempre me compromete!¡ Que se me va a hacer tarde, hombre!

-¡No se que prisa tienes siempre, si te vas a morir igual!

Un cuarto de hora para traer el café, otro cuarto para bebérselo. Susanita que también metía hebra. Y Antoñito parándolo para que no se fuera. Termino, diciendo que se hizo oscuro. Francisco cabreado, dijo gesticulando con las manos

-¡Me voy ya, coño, otra vez se me hizo de noche alegando, alegando!

A lo que sentenció “Cupeta”, jodelón

-¡Si. Vete ya. Pero quiero sepas que mis vacas están comidas!

Saludos

Iberia en Los Cuchillos

Pinche en la foto para agrandarla

Hoy quiero mostrarles la fotografía de una piedra, situada a la orilla de la carretera de Los Cuchillos, entre los kilómetros 12 y 13 de la misma, en dirección Santa Lucía de Tirajana. Está cerca del letrero que indica la máxima altitud de Los Cuchillos (570 metros).

Su forma me recuerda el contorno de la Península Ibérica. ¿Se les parece a ustedes? Cuando paso por el lugar conduciendo, la observo (se parece también a un espadachín con bigote) y la saludo

-¿Cómo estás, español?

Seguro que a ustedes les pasará lo mismo y tendrán sus propias piedras, lomas, roques, montañas… Paisajes en fin, que les recordarán alguna figura humana o animal cuya visión les retrotrae a su niñez o juventud.

No crean por ello que son ustedes unos débiles, como rápidamente alguien intentará catalogarles, significa por el contrario que algunos vamos por la vida con la cabeza levantada, por eso vemos más que los demás y disfrutamos con la observación de las cosas, porque mantenemos intacta la curiosidad del niño.

Hay determinadas formas que se han incorporado a nuestra vida y figuran en nuestro imaginario colectivo: El Nublo, Bentaiga, Fraile, Dedo de Dios (después de la caída: El Dios sin dedo), la Rana, Salmor, Chipude, Ucanca, Tindaya, Teide, Lobos, etc.

La vida no solo puede ser trabajar y trabajar, también debemos dar alguna vez rienda suelta a la imaginación y para ello, nada mejor que levantar la cabeza, especialmente las personas que viven en ciudad. Lo más alto que ven es la segunda planta de los edificios, siempre con la vista baja, sinónimo de tristeza.

Quiero terminar con la letra de una canción canaria, que dice:


Y me preguntas a mí

De qué color es el cielo

Como lo voy a saber

Si dende el amanecer

Me encuentro cavando el suelo.



Adiós.

La vejez



Pancho se reencontró la semana pasada con unos amigos del alma. Con el timple en la mano estuvieron cantando y recordando tiempos pasados. Y miren por donde, hoy, lejos del terruño querido, amaneció recordando algunas letras relacionadas con la vejez que “se sacaron a oreo” en la dichosa juerga. ¿Premonición?

Las tres primeras pertenecen al tristemente fallecido don Juan Quintana, “El Claca” que las cantaba con su peculiar estilo. Les prometo subir una foto de Pancho con él, porque hoy no la tengo a mano. La primera la cantaba como folía, la segunda y tercera, con su habitual tono lastimero, como polka. Ahí van
Tengo un pedazo de tierra

con lo que el gofio aseguro,

cuatro jairas (1) me dan el queso

y a mí que me importa el mundo…



Ya me estoy poniendo viejo

Ya se me acaba el vivir

Ya se me arrugó el pellejo

Y me meo sin sentir


Ya me estoy poniendo viejo

La vejez no tiene atajo

Ya me saltan los conejos

Y los mando pál carajo


La cuarta –punto cubano- se la oyó a Samuel, un niño de Las Manchas, en la isla de La Palma.

Ayer mi abuelo me dijo

que se está poniendo viejo

Que tiene que usar bastón

Y que se le murió el hurón
que le echaba a los conejos.

Las dos últimas tienen un contenido más picarón, ¡parece que se hace poco uso de las artes amatorias!.... ¿o cinegéticas?
--------------------
(1) Jairas.- Para quien no lo sepa: cabras. Palabra guanche

La fotografía está tomada de  la red. Página: www.bienmesabe.org

Botanas

Pepito Guedes, el pastor

Escultura en Casa Pastores (Santa Lucía)

Hace poco tiempo subí una historia titulada: Otro refrán canario. La frase central fue Cacharro viejo, esparramaero de gofio.

Pues bien, este fin de semana, en mi caminar por las cumbres de Gran Canaria, me he topado con otro que tiene el mismo significado: Zurrón viejo, todo son botanas. Llevado de su curiosidad, enseguida Pancho preguntó que es una botana. El señor que empleó el refrán contestó que siempre lo había oído y creía que era un nudo en un zurrón para tapar un agujero y así no se saliera el contenido. Me interesé por la dichosa palabra y vean lo que dice el diccionario de las palabras, botana, odre y zurrón, que están relacionadas:

botana.

1. f. Remiendo que se pone en los agujeros de los odres para que no se salga el líquido.

2. f. Taruguito de madera que se pone con el mismo objeto en las cubas de vino.

odre.

1. m. Cuero, generalmente de cabra, que, cosido y empegado por todas partes menos por la correspondiente al cuello del animal, sirve para contener líquidos, como vino o aceite.

zurrón.

1. m. Bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas.

2. m. Bolsa de cuero.

Para saber más sobre las botanas me fui a ver a Pepito Guedes, el pastor, residente en Casa Pastores, término municipal de Santa Lucía de Tirajana. El origen del nombre de este barrio pujante donde viven no menos de 4.000 vecinos, está en una casa, precisamente la de los pastores, única existente en su día y que dió su nombre a esta entidad de población. Las fiestas tienen también como advocación al Buen Pastor, su patrono.

Embelleciendo la entrada al lugar existe una escultura donde un pastor acompañado de su perro, cuida cabras y ovejas, respetando y recordando los orígenes e importancia de la ganadería caprina y ovina en esta zona. El pastor se parece muy, mucho a Pepito. Yo diría que fue el modelo del escultor.

Sigamos con nuestro hombre. Cuando le dije que estaba intentando saber lo que era una botana, me miró extrañado por la pregunta y con la tranquilidad que le define, me dio la explicación sencilla que quiero trasladarles a ustedes.

-¡Hombre, si un zurrón se pica, hay que ponerle un parche para que no se salga el contenido ya sea agua, leche, gofio o cualquier cosa!

Y cogiendo un saco que tenía a sus pies, lleno de zurrones de diferentes tamaños, eligió uno de ellos y señalando un amarre situado en el cuello del baifo, dijo: ¡Esto es una botana!

Siguió buscando entre los otros para ver si encontraba algún parche. ¡Aquí no tengo, pero en mi casa si los hay con botanas pequeñas! A veces, se me pica alguno y le pongo una botana¡ ¡Cuando el agujero es más grande se le mete un palito de madera, ajustadito a la picada. Luego se le hace un tope a la madera por delante y por detrás para que no pueda salirse y con la propia piel se cierra de forma tan segura que ya no se vuelve a soltar! Vean lo coincidencia con la segunda acepción de la palabra botana.

En fin, el refrán viene a recordar que cuando una persona es ya mayor, aparecen las ”botanas” en forma de tensión alta, pastillas para los nervios, pérdidas leves, jaquecas, presbicia, etc. etc.. Ya tenemos otra palabra, para utilizar en el lenguaje diario. Empleémosla con propiedad.

La tienda del machinal


Mariquita tenía una tienda de aceite y vinagre, de esas que ibas sin dinero y traías para la casa lo que necesitabas. Se apuntaba en la libreta y a final de mes –aquel que podía- liquidaba su deuda y el que no se escondía hasta el mes siguiente. Ella tenía un temperamento fuerte pero era muy buena persona.

El alcalde conocía la gran afición de los muchachos del pueblo a jugar al fútbol. Algunos habían pasado de la pelota de trapo -hecha con calcetines viejos y trambojos (1) bien apretados y cosidos- al balón reglamentario que había aparecido ultimamente en el parque. Este tenía una parte ajardinada, donde había unas flores preciosas y otra parte enlosada para el paseo. Ahí es donde jugaban los niños a la pelota, con graves consecuencias para las plantas.

Para evitarlo, el regidor municipal propuso alquilar un terreno colindante con el parque para que los muchachos jugaran allí, evitando el daño a las plantas y así lo aprobó la corporación. Uno de los lados del terreno lindaba con la casa y tienda de Mariquita, una pared de piedra y barro.

En principio, el cambio de campo le vino bien a la tendera. Cuando no le liquidaban la “droga” (interprétese como deuda) del mes, localizaba al hijo de los deudores y le decía:

-¡Mi niño, dile a tu padre que Mariquita tiene la cuenta preparada!

Cuando había pasado un tiempo del cambio de terreno, a Mariquita “se le fue llenando la cachimba” -quiere decir: se fue cabreando- porque a cada momento la pelota o el balón caían dentro del patio de la casa o en el tejado y los niños a pedírselo y ella a entregarlo.

Harta de tanta colaboración, un día decidió no devolverlas y las iba acumulando en la casa vieja. Mientras los niños tenían otras pelotas de repuesto, no reclamaron.

Cuando se acabaron los balones, decidieron hacer un hueco en la pared de la casa de Mariquita para entrar a buscarlas. Arrancaron con las pelotas y disimularon el agujero tapándolo con piedras.

Una de las veces el agujero se quedó abierto. Cuando la tendera se dio cuenta, toda alarmada fue en busca del alcalde y enseñándole la pared gritaba:

-¡Señor Alcalde, mire el machinal (2) que me abrieron en la pared! ¡Mire el machinal! ¡Mire el machinal!


Ustedes saben como son los pueblos y claro, a partir de ese día a la tienda se le conoció como la de Mariquita Machinal.

---o0O0o---


(1) tramojo. (Que no trambojos)

  1. m. Ligadura de mies empleada para atar los haces de la siega.


(2) mechinal. (Que no machinal)

  1. m. Agujero cuadrado que se deja en las paredes cuando se fabrica un edificio, para meter el palo horizontal del andamio: las palomas han anidado en los mechinales de la iglesia.
  2. Habitación muy pequeña.