Nací el día de San Cristóbal y me quitaron el nombre. Le voy a decir como fue. Yo a mi hermano le llamo José y mi hermano me llama a mí, Cristóbal. Tenemos el nombre cambiado. Cuando yo nací, nací en Lomo Magullo, no nací en
Canario del campo
martes 22 de diciembre de 2009
Cristobita, de La Breña
Nací el día de San Cristóbal y me quitaron el nombre. Le voy a decir como fue. Yo a mi hermano le llamo José y mi hermano me llama a mí, Cristóbal. Tenemos el nombre cambiado. Cuando yo nací, nací en Lomo Magullo, no nací en
viernes 18 de diciembre de 2009
Romería de los Labradores año 2009
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Una vez subida la información, el amigo Carmelo Álamo me suministró el cartel que les muestro a continuación
miércoles 16 de diciembre de 2009
Roque, el del Sitio Bajo
Uno de los pocos vecinos del Sitio, una veintena en total, se llamaba José Teodomiro, conocido por Mirito, hombre que sentía aprecio y empatía con Roque.
Mirito le saludó, haciendo que no se había dado cuenta:
jueves 3 de diciembre de 2009
La tienda de Juanito Guerra
tabal | |
m. Barril de poca altura en que se conservan pescados en salazón y en especial arenques: recordaba los ultramarinos con su tabal de sardinas. | |
sábado 14 de noviembre de 2009
Conchita Pérez
A partir del 15 de febrero de 1956 ocurrieron los hechos, que habían empezado con las lluvias que desde Octubre de 1955 fueron empapando el territorio y que hoy conocemos como el corrimiento de Rosiana, dicho en lenguaje más técnico:
Y empezó a señalarlos uno a uno, así:
- Los cinco varones eran Juan, Pepe, Cristóbal, Emilio y Francisco; y las 4 hembras: Memita, Pilar, Rosa y María.
Cuando se los repetí, me corrigió:
-¡¡No, no. Primero Cristóbal y después Emilio!!.
Me había equivocado al anotarlo.
miércoles 4 de noviembre de 2009
Palabras en desuso
Alguien está acusando a otro de un defecto o falta de virtud. El caso es que quien lo dice es el que tiene en mayor grado el pecado.
domingo 25 de octubre de 2009
La cámara de fotos. Punto cubano de Fidel
Siguió con su conversación, dando este salto:
-¡Buena foto me hizo usted, Pancho. Me la trajo mi hija y está muy bien. ¿Y como fue que no me dí cuenta cuando me la hizo?
Y empezó a recitar, a veces cantando, el punto cubano que sigue
...o0o...
Ya casi no sé que hacer
No le cobré ni un centavo
lunes 19 de octubre de 2009
El encargo de café

Ricardo Santana, mi personaje de hoy, en adelante RS, iniciales del verdadero protagonista, va caminando por el Camino Nuevo con dirección a la parada de los coches de Molina. Se encuentra con don Pedro a quien conoce de toda la vida.
-RS ¿vas parriba?
-¡Parriba voy!
-No te importa pasar por el tostadero y le llevas un encargo a mi mujer!
-¡Bueno fuera. Dígame qué!.
-¡Es un paquetito de café de Colombia que me tiene prometido!.
-¡No se preocupe que se lo llevo!
Nuestro amigo se presenta en el negocio de café pidiendo al dueño Francisco, el encargo.
Hablador como él solo, empieza a hablar de lo buena persona que es don Pedro. Que si un día lo necesitó y ¡oiga una maravilla de persona!. Y le largó una indirecta. ¡No como otros que todo se va en paja!
RS un poco molesto oliiendo que se refiere a él y que se le escapa el coche de hora, dice:
-¡Mire Francisco, la verdad es que hoy tengo un poco de prisa. Si no le importa, otro día hablamos con más detenimiento!
Se mete en el despacho saliendo con tres paquetes de café, dos de cinco kilos y uno de un kilo.
-¡Mire, le dice a don Pedro que es de caracol. Le lleva estos dos y éste –el de kilo- lo coge para usted por el favor!
-¡Muchas gracias!
Según cogió los paquetes, a RS se le mete dentro el diablo y comienza a darle vueltas a la cabeza, pensando en darle uno grande y uno chico a don Pedro y quedarse él con uno grande. ¡Total, él no se va a enterar! ¡Pá qué quiere tanto café si no tiene hijos, ni va a poner una tienda!
Al terminar el trayecto ya tiene decidido que hacer. Le dará un paquete grande a la mujer de don Pedro y él se quedará con dos.
Llegado al pueblo, deja las cosas en su casa y se dirige con el paquete grande a entregar el encargo. Toca a la puerta de la mansión y abre la criada.
-¿Está la señora? .De parte del señor que le entregue este paquete.
-¡Espere, que se lo digo!
La chica vuelve a la puerta y dice:
-¡Doña Lola que espere un momento porque le va a dar un encargo!
En el interín la señora ha abierto el paquete, poniendo una buena cantidad de café – como dos kilos- sobre un papel. Lo envuelve y con él en la mano, sale a la puerta y se lo entrega a RS.
-¡Muchas gracias, Ricardito!
Éste, perturbado no acierta a darle las gracias. Hizo ademán de no quererlo, pero aún y así, cogió el paquete, a la vez que se despedía con un entrecortado adiós.
Parte final de la historia.
Al llegar don Pedro a casa, su esposa le contó la historia del paquete de café, a lo que contestó:
-¿Cuántos paquetes dices que te entregó!
-¡Uno, y bien grande. Le di casi la mitad por el recado, como tiene tantos niñitos!
-¿Por el recado, dices? ¡Me cago en la madre que lo parió!. Yo pasé después por casa de Francisco. Me dijo que la había dado dos paquetes para mí y otro para él. ¡El muy cabr….! ¡ Se mamó de 3, dos paquetes y medio, el caballero!. ¡Vaya transporte más caro!. ¡Cuando lo vea, se va a enterar!.
Unos días después se encontró con el amigo Ricardo.
-¡Gracias por el encargo, hombre! ¿Pesaba mucho?
-¡ La verdad es que si pesaba pero gracias a su mujer, penas con pan son menos!. Déle las gracias a su señora, don Pedro y cuando necesite que le traiga algún encargo, no dude en decírmelo!.¡ En esta vida, estamos para ayudarnos unos a otros!
-¡No te preocupes que ya hablé con Francisco y me dijo lo que había. Pierde cuidado que no te vuelvo a ocupar en la vida!.
¡No se fie de ese hombre don Pedro, porque estoy casi seguro que lo malmetió! Todo el mundo sabe que ese hombre es un lenguatrapo y un enreador ! ¡Sabe Dios lo qué le habrá dicho!
-¡Nada más que la verdad, amigo. Nada más que la verdad!
-¿La verdad? ¡Deje que lo vea yo, a ver que le dijo! ¡Se va a enterar ese bandío!.
¡Que buena gente es Don Pedro!
viernes 9 de octubre de 2009
Cosas de la República

Con la llegada de la República andaba el personal un tanto alborotado por esos pueblos de la isla redonda de la Gran Canaria. Este caso real, lo vamos a situar en Teror y para ello, citaremos lugares que hagan más creíble la historia.
Como saben alrededor de cualquier ideología aparecen personas honestas, que creen a pies juntillas en lo que hacen, y otras que se aprovechan de la situación para su enriquecimiento personal o simplemente para afirmar su personalidad dándole satisfacción a su ego. Algunas veces, además son gandules o personas que no destacan por su amor al prójimo.
Empieza pues mi narración:
Plaza del Pino, de Teror, a la hora del mediodía. El recinto lleno de gente trabajadora –los sintierra- que había sido convocada allí por los sindicatos, como se decía entonces “por los comunistas”. Entre los asistentes, aparentemente fuera de lugar está don Juan Domínguez, empresario, bien vestido, tocado de sombrero. Está sentado a la sombra de un árbol muy cercano a la puerta de la iglesia observando. Es muy respetado entre la población –ricos y pobres- por su generosidad. Les da trabajo y en caso de necesidad siempre está dispuesto a resolver un problema. Por ello es un hombre reconocido por su bondad, por su sentido común y muy estimado en la vecindad.
Empieza el mítin. El jefe de los sindicatos, blandiendo un papel en su mano, a voz en grito arenga a los asistentes:
-¡ La finca de Osorio ha pasado al poder popular. Se la hemos quitado al terrateniente y vamos a repartirla entre todos los trabajadores! ¡Aquí, en este papel está el reparto! ¡Nadie se va a quedar sin su cachito de tierra para poder comer!.
Al observar la presencia de don Juan, dice:
-¡Don Juan, usted también tiene su parte! ¡Aquí está señalada! ¡Mire para que lo vea!
El hombre, viendo que aquello no tenía fundamento y la cosa no iba a llegar a nada, le contesta:
¡Fulanito, la parte mía me la das en dinero!
ooo0O0ooo
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Ante las preguntas sobre las iniciales que aparecen en la fotografía:
P.O.U.M.: significa Partido Obrero de Unificación Marxista
miércoles 7 de octubre de 2009
Ariñez
miércoles 23 de septiembre de 2009
Los 33 cines de Las Palmas y otros de pueblo
Hoy, Hotel Imperial Playa.
Sobre este solar estaba hasta estos días el Cine Royal
Pancho pasó días atrás por
-¿Y que había antes aquí? se preguntó
-¡Claro. El Cine Royal!.
Le vinieron a la memoria otros tiempos y recordando, recordando fue haciendo una lista de los cines que existían en Las Palmas de Gran Canaria en el siglo pasado. Si no olvida ninguno, llegaron a ser 33. ¡Treinta y tres! Les detallo nombres y situación geográfica, para que comprueben si falta alguno y me los hagan llegar.
| barrio | dirección | |
| APOLO | SCHAMANN | PEDRO INFINITO, 186 |
| ASTORIA | GUANARTEME | FERNANDO GUANARTEME, 42 |
| AVELLANEDA | LAS PALMAS | MESA DE LEON, esq. HERRERÍA |
| AVENIDA | LAS PALMAS | 1º DE MAYO, antes GRAL. FRANCO |
| BAHÍA | SANTA CATALINA | Secretario Artiles |
| CAIRASCO | LAS PALMAS | C/ SAN JUSTO, ESQ. SAN NICOLÁS |
| CAPITOL | LAS PALMAS | TOMÁS MORALES |
| CARVAJAL | LUGO | CARVAJAL |
| COLON | LUGO | Lugo? |
| CUYÁS | LAS PALMAS | VIERA Y CLAVIJO |
| DORAMAS | GUANARTEME | Cerca de la Plaza del Pilar |
| GOYA | ALCARAVANERAS | GOYA |
| GUANARTEME | GUANARTEME | FERNANDO GUANARTEME |
| HERMANOS MILLARES | PUERTO | FERRERAS, 1 |
| LA LUZ | ISLETA | BENARTEMI |
| LITORAL | ISLETA | BENTAGACHE |
| PABELLON RECREATIVO | LAS PALMAS | JUAN DE PADILLA, Esq. PERDOMO |
| PABELLON STA. CATALINA | SANTA CATALINA | GENERAL VIVES, al lado del antiguo Tigaday, detrás del Parque |
| PLAZA | SCHAMANN | CÁDIZ |
| QUILMES | TAFIRA BAJA | Tafira Baja |
| REX | LAS PALMAS | SENADOR CASTILLO OLIVARES |
| RIALTO | ALCARAVANERAS | PRESIDENTE ALVEAR, esq. NÉSTOR DE LA TORRE |
| ROYAL | LAS PALMAS | LEON Y CASTILLO |
| SAN ROQUE | SAN ROQUE | A la entrada del Barrio de San Roque |
| SCALA | ESCALERITAS | HENRI DUNANT |
| SOL | SCHAMANN | GERONA, 2, ESQ. AGUSTINA DE ARAGÓN |
| TEATRO CINE DEL PUERTO (Cine Viejo) | PUERTO | JUAN REJÓN, ESQ. ALBAREDA |
| TORRECINE | VEGUETA-SAN JOSÉ | Dr. Ventura Ramírez |
| TRIANA | LAS PALMAS | TRIANA |
| UNIVERSAL | SANTA CATALINA | GENERAL VIVES |
| VEGUETA | VEGUETA | Padre José de Sosa |
| VICTORIA | ISLETA | PRINCESA GUAYARMINA |
| WOOD | TAFIRA | Tafira Alta |
En su paseo por el mundo de los recuerdos apareció el cura-párroco. Llegados al final de la misa del domingo, leía las fechas de los cursos pre-matrimoniales y las misas de difuntos para la semana, sacaba una hoja del obispado que guardaba en el misal leyendo:
Calificación moral de espectáculos. En el cine tal, la película cual, calificación 3R. ¡Un cristiano no debe ver esta película!. Y proseguía: En el cine otro, ídem de ídem. Así iba mencionando los cines de su circunscripción. La calificación partía de Tolerada para Menores, el 1 y terminaba en el 4.
(Según el comentario de De Arucas, aportado hoy:
Otra calificacion era la de tolerada para menores (el uno), ya que todos los públicos era el 2 y luego el 3 el 3 con r (reparos) y luego el 4 (prohibida) como Gilda o Esplendor en la hierba). Gracias, amigo.
En Teror: uno. Pabellón Victoria.
En Arucas: Ya no hay cines, aunque sí los edificios. El Cine Rosales ahora se utiliza poco para representaciones teatrales y alguna proyeccion esporádica(es el mas moderno de los que habian). El Cine Diaz en la calle de Leon y Castillo, y el Teatro Cine de Arucas (Cine Viejo) en la calle de San Juan esquina a Herreria. Además funcionó en alguna ocasion sin acabar la obra el Teatro Nuevo, hoy local parroquial, en la calle Juan de Dios Martin, en el Terrero.
En los barrios: La Goleta (local sin terminarse de edificar) donde se proyectó algun film. En Bañaderos el Cine Hespérides, en Montaña de Cardones y tambien otro en Santidad que daban funciones regularmente. Aportación de De Arucas.
En Vecindario, Santa Lucía: Cine Doctoral, Las Vegas, San Rafael y en Doctoral casco, el de los Marrero.
En Gáldar, dos:
En Agaete : Cine de Agaete.
En Valleseco, según Saro, dos: El de Arriba y el de Abajo.
En Ingenio:
Según Juan José Ramírez Martel de Ingenio; En el municipio de Ingenio ( hasta donde yo se ) el cine Plaza(ahora escuela de música), el del Ejido (ahora sala de juegos recreativos ) y el cine de atrás ( este edificio está cerrado); en la parte baja de Carrizal estaban el Cine Morales y el Cine Iberia.. 5 en total. Aportación de Carmelo Álamo)
El que aparece como Cine de El Ejido se llama Cine Moderno, pero era conocido como el "Cine de Alante" (por su cercanía con el cruce del Ejido), y el otro cine cercano era el Cine Universal (conocido como "Cine de Atrás"). Aportación de Saulo Valerón
También había Cines Parroquiales.
Lo dicho, el que conozca otros cines en la capital o en el resto de toda la isla, sepan que les agradezco de antemano su aportación.
Saludos.
jueves 3 de septiembre de 2009
Perras pál cine

Los cines de la época en que Pancho era niño no tienen nada que ver con los actuales. Para demostrárselo, voy a describirles un día de vacaciones de aquellos años, concretamente un jueves, pues era fémina, día de la semana en que se “echaban” dos películas. No sé que diferencia tenía con “sesión continua” pero en ambas, entrabas al cine a la hora que fuera, desde las 4 hasta las 11 de la noche y te marchabas cuando habías visto las dos películas, una o dos veces. Tenía entonces alrededor de los doce años y había que conseguir el dinero fuera de la casa para comprar la entrada.
¿Cómo conseguíamos el dinero?
Tareas productivas:
1.- Llevar el agua, por encargo, desde el pilar público hasta las casas. 10 latas, 50 céntimos = ½ peseta.
2.- Ir a coger un saco de hierba para las cabras. Dos sacos, ½ peseta también.
3.- Limpiar un gallinero u otra tarea de fuerza.
Les voy a describir el transporte del agua porque las otras dos son fáciles de comprender.
Llevar agua: Herramientas: dos latas y el gancho.
Hacer cola en el pilar con las latas, hasta que te llegara la vez. Llenar. Transportar. Volcar el agua en el depósito de la vecina y vuelta a la cola.
Las latas eran envases de belmontina (gasolina blanca), de aceite de oliva, de pastillas, etc... Se les quitaba la tapa superior, cortándolas con una tijera para hojalatas. Se mataban los filos, machacándolos hacia dentro, para que no cortaran y luego se hacían dos agujeros con un clavo en la parte alta. Por allí se pasaba el alambre que hacía de asa.
Recuerdo ahora este sucedido. Todas las latas en la cola, al menos sesenta o setenta. Cada uno está cuidando las suyas. En ese momento aparece Pepene, un chico con dificultad al caminar que trae cuatro latas, amarradas con un hilo de pita. Las pone más allá, fuera de la cola y viene a beber agua del chorro (que está permitido). De repente y cuando nadie le mira, lanza una patada a los cacharros que vuelan por los aires , y grita: ¡Rebumbio!. Todos corren a coger sus latas para colocarlas en el lugar anterior. Pero, por lazos del diablo, los envases de Pepene ya estaban colocados a la punta de "alante" de la cola.
Sigamos con el gancho que es un instrumento formado por una madera – la mejor, era de un barril de vino- a la que se ataban dos alambres que acababan en forma de gancho en los extremos. Ver figura. En ellos se colgaban las latas. Dos en total. Cuando estaban llenas, se enganchaban y agachado pasaba la madera encima de los hombros y por detrás del cuello y ¡arriba!. Primero habíamos puesto un saco mojado enrollado en la madera y en la parte del cuello,porque la madera hacía daño y se clavaba. Y a caminar despacito, porque si se movía mucho se desparramaba el agua.
Ya tenemos el dinero y ¡para el cine!
Al llegar habían dos posibilidades: Comprar butaca (1/2 peseta) o banco (0.25 céntimos) que es lo mismo que 1 real. Los bancos eran las tres primeras filas, muy cerca del telón y las figuras se veían alargadas, enormes. Parecían cuadros del Greco.
Compraba banco y me sentaba en butaca. Inconveniente, el acomodador conocía al personal y cuando no habían butacas vacías, alumbraba a los que él sabía y los mandaba a los bancos. Ibas a banco y te pasabas el rato mirando para atrás a ver si había otra butaca vacía. Al descanso y con el real ahorrado, compraba garbanzos tostados, chochos, “chuflas”, manzana caramelizada y otros…
Los gamberros que siempre hay y hubo -galletoncitos ya- hablaban y molestaban al acomodador que tenía muchas tablas. Recuerdo una vez que uno de ellos gritó:
-¡Acomodador, una pulga!
Y éste raudo contestó:
-¿Y que quieres por media peseta? ¿Una gallina?.
Al salir del cine, entusiasmados por la película nos poníamos a jugar a los indios y dando tiros para lo que poníamos las manos como si tuviéramos en ellas un revólver.
Adiós……..
sábado 22 de agosto de 2009
el jamón de York

Les voy a contar una historia que me vino a la memoria hace un rato. Me la contó asustado un niño, muy amigo mío. Quizás, con el que más mataperrerías hice en mis años de infancia. Ocurrió a finales de los 50 ¿de qué siglo va a ser? ¡Vaya pregunta!
Estaba quedándose en su casa un matrimonio regresado del extranjero por motivos de enfermedad del marido. En una de las visitas de éste al médico, le recetó comer jamón cocido. Ni mi amigo ni yo, ni casi nadie por aquellas fechas sabían lo que era eso. Hoy lo toma todo el mundo y, la mayoría de las veces al pasar dos días de comprado se lo echan al perro porque ¨huele mal”. ¡Qué finos nos hemos vuelto, los nuevos ricos!
Preguntado donde se vendía esta “medicina”, dijeron que en Las Palmas solo lo tenía Dolores Mayor, origen de los más tarde famosos Supermercados Cruz Mayor, en la calle General Bravo y que había que pedirlo como jamón de York.
Que también lo vendían en una charcutería, la del padre de Margarito, situada bajando a la derecha de la calle de San Bernardo. En aquellas fechas se la conocía como
A mi amigo le mandaron a comprar
El problema fue que el empleado le dio un poco a probar y le despertó los sentidos. ¡Como le supo! ¡Saladito y el olor a bueno que despedía! La tentación de volver a degustarlo se le fue metiendo entre ceja y ceja. Subido en la guagua que le llevaba a casa el demonio empezó a tentarlo. ¡Qué bueno es el jamón de York! Y así fue elaborando en su mente un plan que paso ahora a detallarles.
Entró en su casa y a la calladita, se metió en el baño. En el más absoluto silencio sacó una hoja de afeitar de la máquina del padre (marca, MSA acanalada) y armado con ella comenzó la operación quirúrgica. Poco a poco, fue cortando una tira de un par de milímetros alrededor de cada una de las lonchas, tal y como se ve en la figura de arriba. ¡Y cuanto más lo probaba, más le gustaba!.
Tuvo que parar. Las lonchas se estaban estrechando peligrosamente. Recogió todo y envolviendo bien la mercancía para que no pareciera manipulada, entró en el salón con el paquete en la mano. Lo entregó, le dieron las gracias y una propinita por el mandado.
Salió a la calle y se encontró con Pancho. Mientras le contaba la historia, el corazón le estaba saliendo por la boca del susto por si lo descubrían.
Antes, los abuelos decían: ¡Bien se pasa de niño! equivale a ¡Cuanto sufren los niños!
Y suculum, ¡se acabó la historia!.
Ahora, les toca a ustedes pensar….
jueves 20 de agosto de 2009
El hocico de la uveja

Este fin de semana Pancho tuvo una conversación en la cumbre con Miguelito Moreno, el pastor.
Con el máximo respeto y cariño hacia él, con el afán de que disfruten de su forma de hablar y sabiduría se la transcribe totalmente y sin añadidos. Aquí empieza:
M.- ¡Mi abuelo Jiménez tenía un amigo en Artenara que se llamaba Guillermo. Ellos eran muy amigos. Mi abuelo estaba bajo Artenara con las uvejas!.
P.- En Artenara, ¿Dónde? ¿Paquí , pá Coruña?
M.- ¡Debajo Artenara! (Me dice un poco molesto porque no le gusta que le interrumpan)
P.- Pero, en Artenara, ¿Dónde? ¿Pá Juncalillo?
M.- No, hombre debajo de Artenara, debajo mismo de la Virgen de la Cuevita.
P.- Pero ¿mirando pal Bentaiga?.
M.- (Me mira con cara de disgusto, por las interrupciones). Siií. Y sigo con el cuento. ¡Ellos eran…., ellos eran muy amigos! Le dice un día:
-¡Jiménez, echa las ovejas pallá enfrente, pá la Jiguerrilla!
Hubieran plantado El Pajarcillo, de almendreros y La Jiguerilla también. Pero que los almendreritos estaban así. (Señalando con su mano, como un metro y medio de alto).
Pero que a los pocos días vuelven y se trompican.
-¡Coño, Jiménez, echa las uvejas pallá pa La Jiguerilla!
-¡Mia que las echo Guillermo!
-¡No te estoy diciendo que las eches. Cuando yo quiera que tu las atajes, las atajas!
(Prosigue). Y tal.... Bueno..... Que echa mi abuelo las uvejas. Que… el público se alevantó. Porque las ovejas entraron a la huerta y no voy a decir que no comieron. ¡Las espirrafaron! ¡Espirrafaron los almendreros!. ¡Se guindaban encima de las piedras y se comieron la huerta!
Vamos a ver como se va a arreglar esto. (Con esta frase última indica que va a terminar la historia y la está ordenando en su cabeza)
-¡El Pajarcillo era por debajo del Roque (Se refiere al Bentaiga) y pacá era La Jiguerilla!
-¡Que el Pajarcillo no tuviera al siguiente año una almendra, ni pá una melecina y que La Jiguerilla no se supo las fanegas de almendra que dió… que las medían por fanegas!
¿Usted me oyó? ¡Porque las ovejas tiene el hocico bendecido y tienen…!
¡El mato que la oveja se come, lo bendice con el hocico! ¡La cabra no!.
Y con su sonrisa pícara, mientras me daba un golpe en la espalda, me despidió con estas palabras:
¡Y entoavía no le jago más reportaje porque usted dice que tiene que dirse!
jueves 13 de agosto de 2009
El carbono14

Esta anécdota le ocurrió a un amigo cuya profesión es la de arquitecto técnico. Corría la década de los setenta del siglo pasado y los hechos ocurrieron así:
El señor alcalde intenta por todos los medios fastidiar a un vecino. La razón: una casa que según él, es ilegal porque no tiene licencia de obras. Además, le ha dicho que pare la obra y no le hace caso maldito.
Por si fuera poco, el "caballero" -como dice el alcalde- le ha plantado cara diciéndole, a voz en grito en la calle, que la suya es tan ilegal como las de los demás y si se la tira a él, se la va a tener que tirar a todo el mundo. Cabreado, va a utilizar todos los medios del régimen para derribarla.
Se traslada a la capital en busca de apoyo ante el delegado de Vivienda. Éste le dice que si trae un informe del técnico indicando que la vivienda tiene menos de 20 años de antigüedad, le autorizará el derribo. De vuelta al pueblo, el regidor llama al técnico y le dice con aire amenazador:
-¡Quiero ahora mismo un informe de la vivienda de fulanito! ¡Que diga los años, meses, semanas, días y hasta las horas que tiene de antigüedad! ¡Y lo quiero para ahora mismo, oyó!
El técnico se dirige a la casa, observa la antigüedad en las paredes. La parte baja es de piedra seca, la siguiente capa de cantos unidos con cal y, la más elevada de bloques. A la vista de su percepción emite el informe y lo entrega al alcalde.
Éste lo recoge. Con la calentura y en su deseo de venganza, ni lo lee. Lo mete en una carpeta, llama al guardia que hace de chófer y le indica que tire para Vivienda, en la zona del parque Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria.
Entra en el departamento de Vivienda y entrega el informe al delegado provincial que abre el sobre, lo lee con detenimiento y de repente empieza a reír.
-¿Qué pasa? ¿Le hace gracia?
-¡Con este informe yo no le puedo autorizar nada! ¿Usted lo leyó, alcalde?
El alcalde lo toma en su mano y lee el siguiente contenido:
____________________________________________________________
El técnico que suscribe hace constar que
Trasladado al domicilio del vecino fulanito se ha comprobado que la vivienda situada en la calle tal, número cual, tiene una antigüedad estimada de 25 años.
En cuanto a la indicación de que informe sobre los años, meses, semanas, días y hasta horas, le informo que en este Ayuntamiento no se dispone de la prueba del Carbono14, única que pudiera confirmar estos extremos.
Firmado.
El Aparejador municipal.
________________________________________________________________________
No les cuento el detalle de lo que pasó entre el técnico y el alcalde, solo conozco que fue tal la persecución iniciada contra el mismo que terminó por operarse de la vesícula –sin estar enfermo- y, entre la recuperación y unos puntos criados pasaron una buena cantidad de meses de baja. Por entonces, se rumoreaba que iban a cesar al alcalde y el técnico rogaba a Dios esperando que ocurriera. Al darle el alta médica, mi hombre se tuvo que incorporar a sus tareas. Con la mala suerte que según entraba en el Ayuntamiento, se encontró en el pasillo con el alcalde que le preguntó:
-¿Qué, amigo, ya se incorporó?
-¡Sí, señor alcalde, ya estoy un poquito mejor!
Entonces fué cuando el mandamás sentenció con estas palabras:
¡Pues vaya ahora con mucho ojo, no sea que tenga que volver a operarse otra vez!
Les juro por Dios que es verdad.
Aprovecho para mandarle un abrazo fuerte al protagonista de la historia.
domingo 9 de agosto de 2009
El mentidero de las Cuatro Esquinas. De mentiras y paraguas.
La Fotografía se denomina TENOYA. Ha sido tomada del Archivo de Fotografía Histórica de la FEDAC (http://fotosantiguascanarias.org)
lunes 3 de agosto de 2009
El gato está en la talega

Hoy voy a hablarles de algunas frases utilizadas especialmente en el ámbito rural y que incluso ahí, se están perdiendo por su escaso uso. En las ciudades lamentablemente solo se escucha y muy poco, en los barrios de solera, esto es, en los más antiguos (pongamos, la Isleta, El Risco, San José, San Roque, etc.). Es una pena que estas expresiones se pierdan. Debemos hacer un esfuerzo para seguir utilizándolas de forma natural en nuestra conversación, pues con ello contribuimos a mantener viva una parte importante de nuestro acervo cultural y también de nuestra forma de ser.
Vamos ahora a situarlas en una conversación :.
Pancho está hablando en la calle con Antonio de sus asuntos. Pasa caminando Juanillo y le dice:
- ¡Juan, como vas pa(ra) abajo mira ver si me consigues dos (de aquello) que tengo un compromiso!.
-Vamos a ver porque la cosa está jodida, Panchito.
Explicación: Le ha encargado algo y no quiere que Antonio sepa de que se trata.
Su contertulio le espeta:
-¡Si no quieres que me entere, mejor te callas.
-¡Al que mucho quiere saber, poco se le da a entender!.
-¡A mi me da lo mismo, pero parece que no está bien!. ¡Avemería, tanto secreto, coño!
Al darse cuenta que dos mujeres se han detenido disimuladamente para escuchar la discusión, lanza esta otra frase:
-¡Detrás de un mato, hay un gato!.
Pancho mira alrededor y viéndolas baja el tono de voz, para no ser escuchado.
También pudo haberse dicho:
-¡Hay ropa tendida! o ¡Hay moros en la costa!
El significado es el mismo. Pero estos súltimos se usan, normalmente, cuando los oyentes son niños y la conversación gira sobre asuntos de personas mayores.
Sigamos con nuestra historia. Pasa un ratito. Juanillo vuelve por el camino andado y al pasar frente a Pancho, dice:
-¡El gato está en la talega!.
Le acaba de decir que el encargo lo tiene ya en su poder y dispuesto para la entrega.
Fin.
lunes 27 de julio de 2009
Cata de quesos en la Madrelagua
Que en esos tiempos existía un ataúd de la beneficiencia, como servicio gratuito a las personas necesitadas. Cuando lo pedían, Silvestre lo llevaba a cuestas a la casa del difunto y una vez usado, lo devolvía al lugar de origen en el cuarto del cementerio. Como decía el amigo Ponce, si hasta Valsendero hay 3.800 metros en los que Silvestre iba cargado del ataúd. Luego tenía que volver andando. En total casi ocho kilómetros. También nos contó que nuestro personaje solía dormir dentro del citado ataúd, en ese cuarto del camposanto. Quizás por eso la fama que cogió y el temor de los niños a su figura. También que su casa estaba en Lanzarote y que la parte alta de la misma era propiedad de los conocidos Hermanos Rogelio, restauradores establecidos desde hace muchos años, en Las Palmas de Gran Canaria. Manuel comparte aficiones con Pancho. La de recuperar nuestra memoria a través de historias, de objetos antiguos, de los juguetes y sus vivencias; también de otras formas de vida ya desaparecidas o en trance de serlo.
juguete que se utilizó mucho en su tiempo y que está formada por un punzón de madera que se clava a una piña de millo madura y que se hace girar mediante una cuerda enrollada dentro de una nuez y, que al tirar de ella produce el giro de la mazorca (piña). Por cierto, una nuez gigante -nunca había visto una tan grande- y que según Manuel procede de un nogal del mismo Valleseco. lunes 20 de julio de 2009
Obras en el Doctoral
Como ustedes saben, Pancho estuvo un tiempito de concejal. En esa época había falta de todo, ni existía saneamiento –cada casa tenía su pozo negro- , tampoco había parques, ni jardines, escaso alumbrado público, había muchas infraviviendas –cuarterías, sobre todo- y solo había tres o cuatro carreteras asfarcadas, -que todavía hay gente que le dice asi al asfaltado-. Me estoy refiriendo a los primeros años de democracia municipal, en concreto a mediados de la década de los pasados años 80. En el escuálido plan de obras municipal tocaba asfaltar la zona de Doctoral, en el municipio de Santa Lucía.
Se iba a pasar de tener veredas de piso polvoriento a calles asfaltadas con su alumbrado público, aceras y saneamiento –para quien no sepa, las cloacas-.
Para ello, se hizo una campaña informativa municipal animando al personal a conectar al saneamiento. Se utilizaron carteles, reuniones en las asociaciones de vecinos e incluso un coche con altavoz que iba recitando por las tardes el siguiente aviso:
Se van a asfaltar las calles. Deben contactar con el Ayuntamiento para conectarse al saneamiento. Se puede pagar la conexión hasta en plazos de quinientas pesetas. Una vez asfaltada la calle no se podrá conectar hasta pasados diez años, porque después no se va a romper la calle para conectar un solo vecino.
Primera parte. En estas estamos y las calles están preparadas para terminar la obra. Se han cubierto las tuberías, rellenado el piso con broza, compactado con la máquina china y cuenta con una capa fina de betún asfáltico pues mañana se terminan los trabajos con el pavimentado final. El domingo habrá la fiesta de inauguración de las calles.
Once de la mañana. Al ayuntamiento llega un vecino con la intención de que le den permiso para conectarse al saneamiento. En la Oficina Técnica (OT) le dicen que no. Que ya es tarde y ha tenido seis meses para hacerlo. De todas formas, que vaya a hablar con el alcalde. Este le dice que no puede ser. Pero que lo intente con el Teniente de Alcalde a ver que se puede hacer. Este le contesta que imposible que ha venido muy tarde y ahora tiene que esperar hasta que haya otro presupuesto. El vecino, alicaído, vuelve a la OT y pregunta por el aparejador. Le cuenta lo que ha hablado con los políticos y el técnico le ofrece una posibilidad:
-Vete a casa de Germán Medina, el de la ferretería y te compras una lata de betún asfáltico (piche le dices tú). Esta noche, al oscuro, abres una zanjita, metes un tubo y lo conectas a la tubería gorda, lo coges con mezcla y lo metes dentro de tu casa. Cuando termines, rellenas la zanja, nivelas la tierra y le echas por encima un poco de betún de la lata. Que parezca que allí no ha pasado nada. Ya mañana de puertas adentro, arreglas lo que falte.
Dicho y hecho. El hombre sigue los consejos al pie de la letra y termina su obra externa. Al día siguiente, las máquinas terminan el trabajo y la calle queda nuevita de estreno y la tubería puesta por debajo.
Segunda parte de la historia. Llega Septiembre, mes de la zafra del tomate. De repente, en la casa de nuestro vecino empieza salir agua de los baños, con tal violencia que los muebles salen flotando para la calle. Llegan los bomberos de Maspalomas y al final se corta el agua que entraba en la casa.
¿Quieren saber que pasó?
Nuestro vecino, con las prisas conectó su tubería a la de los Betancores que lleva el agua agrícola desde la Orilla de Sardina hasta el estanque de Casa Santa.
Quiero contarles el fin de la historia. El técnico municipal –asesor de la obra clandestina- le preparó al vecino la reclamación ante la compañía constructora – de las importantes- que respondió ante el informe del técnico municipal, reconociendo su error debido a una mala práctica, pagando los daños al reclamante que representó una buena cantidad de dinero.
Vaya mi mejor recuerdo para el técnico citado del que no quiero mencionar su nombre. Ahora bien ¿Cuántos de nosotros al leerlo sabemos de quien se está hablando?. Desde esas fechas hasta hoy al técnico en cuestión le llega desde El Doctoral todos los años un saquito de papas. ¿Le llamaría usted a este caso corrupción o se trata de un caso típico de las labores que tiene que realizar un aparejador? ¿O quizás debí decir-: un trabajador social del municipio?
viernes 10 de julio de 2009
Mehmet, el barbero de Estambul
Pancho estuvo estos días de viaje, con esas cosas del desarrollo rural. Tuvo reuniones en Sevilla, Madrid y ¡para que vean ustedes que hombre más viajado! ¡Se llegó hasta Turquía!En la preciosa ciudad de Estambul, muy cerca de los monumentos de Hagia Sophia y Mezquita Azul, conoció a un barbero -allí se dice berber- de nombre Mehmet. Hombre agradable, de estatura mediana, tirando a baja, con su pelo blanco rizado. Sonrisa cómplice. Simpatizaron, que es lo mismo que decir, se cayeron bien. Primero tuvieron un período amplio de negociaciones sobre el precio, sin emplear una palabra de español ni de inglés, porque Mehmet habla el turco, como su idioma universal, sin ningún tipo de interferencias lingüísticas.
-15 liras turcas.
- Muy caro. ¡Ocho!
-¡No, no!.
-¡Quince!, señalaba con los dedos.
Al final lo dejamos en 12 liras.
Nos entendíamos con papel y bolígrafo. Señalaba una foto colgada en la barbería en la que aparecía con pinta de hippy y escribió: 1950. Así adiviné que el hombre tiene 72 años.
- ¿De donde eres?
Yo le contestaba: kurdo. El decía: ¡Miii, kurdo!. Efectivamente, Mehmet es kurdo y está orgulloso de serlo.
Le escribí que era canario y le dibujé un mapa. Él estuvo trabajando en Alemania.
Como decía mi padre: Y en lo que el diablo se estregó un ojo ya estaba Pancho pelado. Le dije que rebajara un poco el escaso flequillo. Me dijo que no, moviendo la cabeza Que así estaba bien. Y ni por Dios cambió de opinión. ¡Qué vamos a hacer! ¿Cómo se dió cuenta que uno no tiene gusto para estas cosas?.
Siguió con la barba. Continuó prendiéndole fuego- ¡así como suena!- no menos de seis veces a los pelillos de las orejas. Para ello, impregnaba un bastoncillo de algodón con un líquido azul, parecido al alcohol. Prendía el bastoncillo, lo acercaba a cada oreja quemando y apagando rápido con las manos. ¡Fuerte olor a chicharrones, caballero!
También le cortó (emparejando) las cejas y le masajeó cara, frente, hombros y brazos.
La gran sorpresa llegó cuando le depiló el entrecejo ¡esto tampoco lo había visto nunca!. Sacó una carretilla de hilo de coser, estiró el hilo lo cruzó y manteniéndolo con dedos y boca hizo una especie de pinza que aplicando una y otra vez sobre la ceja, iba eliminando uno a uno los pelos mal colocados.
Al término de su trabajo, Pancho fue espléndido en el pago pues había realizado más trabajo del concertado. Y pareció que él ya lo esperaba. Que lo del trato no era más que una forma de jugar, entre personas mayores. Le regalé un llavero de las Islas Canarias y nos dimos un abrazo fuerte, sentido. Está claro que todos somos hermanos y que en todos sitios hay gente especial. A partir de ese momento, cada día cuando pasaba por su puerta , Mehmet saludaba con alegría levantando la mano y diciendo:
-¡Canario, amigo!.
Han pasado algunas fechas. Tengo las fotos para recordarle, pero en mi memoria solo quedó grabada su sonrisa de buena gente. ¡Amigo Mehmet, hasta la próxima pelada o afeitada!
lunes 6 de julio de 2009
Miguelito Moreno, de Caideros
En dos ocasiones anteriores he escrito sobre José María, una denominada El pastor de Caideros y Otra de José María, el pastor.Es un personaje que me atrae y en busca de su estela, hace algunas semanas fuimos a Caideros. Allí me encontré con Miguelito Moreno, al que llaman el Jefe de los pastores. Le había conocido en Tejeda con motivo de una fiesta en la que se nombró a la Virgen del Socorro, patrona de los pastores y sin saber porqué simpatizamos. En la fiesta y procesión, mi personaje ocupó un papel principal dedicando unas palabras a la Virgen, en las que -recuerdo- decía que ningún pastor había sufrido un percance en la raya de Tejeda y eso es porque la Virgen les protegía.
El motivo de parar fue preguntarle si conocía algo sobre José María, el pastor. Anécdotas o sucedidos para contárselos a ustedes.
La sorpresa llegó cuando me dijo que José María fue su suegro, pues el está casado con la única hija hembra que tuvo, Francisca Moreno Díaz. Me presentó a su señora, por cierto, muy guapa y bien arreglada pues iba de visita a la costa. Nos invitó a probar queso ¡qué queso de flor hace!. De verdad, delicioso. Todavía se guardan en esas medianías las formas antiguas de hacer el queso de flor, parecidas al de Castelo Branco y la Serra de la Estrela, en Portugal o el del Casar en Cáceres.La señora nos habló de su padre y me llevó al corredor de su casa donde mostró varias fotografías, en una de las cuales, enmarcada y colgada a la pared, están su padre José María y su madre. Nos permitió fotografiarla y es la que se muestra a la izquierda. Mírenla con detenimiento. Es un matrimonio de pastores, alrededor de su ganado. Pasamos un rato muy agradable en su casa, alrededor de un café con el que nos brindó y quedó claro que Miguelito es como Pancho, muy conversador. Como decimos nosotros, "dos alegantines iguales".
La esposa de Miguelito me relató la historia de cuando su padre fue a pelarse a Gáldar, confirmando lo que habíamos escrito. Mientras lo narraba, se le notaba orgullosa de su padre.
Su hija, es decir la nieta de José María, nos dijo que de niña, siempre estaba con su abuelo del que tiene grandes recuerdos y que aprendió de él muchos "trucos", como ella dice.
Del porqué teniendo menos ganado que otro pastor, sacaba más leche y más queso que éste. Porque hay que tratar bien a los "alimales".
También contó como era su abuelo, al que describe bien esta historia: cuando tú quieres saber algo cierto hay que preguntarle a los niños, porque ellos nunca mienten. Cuando los padres decían una cosa y los niños otra. ¿A quien había que creer?.
Confirmó que José María era hombre de muchas lindes y por tanto, como se dice en el campo, "hombre de curia" o "de abogados". Al hilo, le dije el refrán : "Herencias y lindes, mondongo de abogados" y me salió con ésta: ¡Mi abuelo me decía que cuando iba a los abogados les quitaba los libros, para aprendérselos él! ¡Por eso, sabía más que los abogados!.
Quedamos en volver otro día para hablar de más sucedidos de José María y de los suyos propios. Cuando los tenga, prometo hacérselos llegar a ustedes.
Saludos
domingo 31 de mayo de 2009
Recordando una frase

Hoy me contaron el origen de una frase utilizada en el ámbito de nuestras medianías y cumbres, aunque también la he oído en la ciudad. Ahí va.
Un campesino, Manuel, tenía un hermano en Venezuela que le mandaba (enviaba) de vez en cuando sus durillos, hoy se dice eubros.
En aquella época y dado que el dinero venía del país americano lo correcto era decir, los bolos, apócope ¿cómo dice? ¡Jesús, qué fino!. Apócope(1) repito, de bolívares, moneda del país venezolano.
Manuel estaba preocupado por no saber nada de su hermano desde hacía dos años, lo que le hacía pensar si le habría pasado algo. También porque echaba en falta el dinerito de las remesas de su hermano. Estaba desgranando por los carosos y lo necesitaba para seguir viviendo.
Mi hombre se fué amulando hasta el punto que evitaba a la gente para no hablar con ella. Se volvió sordo, o se lo hacía para no contestar a nadie y así vivir aislado en su mundo inferior, como decía Rosarito.
El día del cuento iba con su yunta de bueyes por la calle principal del pueblo. Los vecinos le saludaban y él ni se inmutaba. Otros le hablaban y nada de nada. Entonces fue cuando el palanquín socarrón que en todo pueblo hay, hizo señas para que se callaran la boca y, en voz más baja de lo normal, dijo:
¡Ay que ver como está Manuel. Más sordo que una caja! ¡Mira que lo está llamando el cartero y no se entera!.
Como respuesta Manuel paró en seco a los animales, al grito de
¡Quieeetas las vacas aaaahi! ¿Dónde está el cartero?
(1) Apócope. f. Gram. Supresión de algún sonido al fin de un vocablo; p. ej., en primer por primero.
martes 19 de mayo de 2009
El abuelo de Paola

Pancho tiene una nieta: Paola. Como buen abuelo está que se le cae la baba hablando de lo lista y guapa que es su niña.
Hace algún tiempo la llevó de excursión a conocer
Fueron equipados con agua, bocadillos y chocolate. Cuando subieron a la gruta, la niña iba preguntando por todo y Pancho aprovechaba para entre bromas intentar explicarle lo que allí ocurrió, según la historia. Desde luego, obviando la tragedia citada que todavía no tiene la niña maduración suficiente para según qué cosas.
Entre sus bromas le contaba que los antiguos canarios eran muy altos, tan altos que apenas cabían en la cueva. Cada uno era más o menos como tres hombres de alto y dos de ancho. Como decía Pancho, eran como solares. Hoy somos todos enanos. Hablando desde el púlpito de piedra que allí existe parecía un maestro de escuela, mientras la niña escuchaba atentamente sus palabras .
Al salir de la gruta por la puerta norte y sabiendo que existe eco, el abuelo empezó a gritar:
- ¡Paoooola, Paola!
El eco respondía, hasta seis veces
-¡Oooooooolaaa, oooooola, oooola, oola!
La niña intentó hacer lo mismo gritando:
- ¡Paooola, Paola!
Pero incluso chillando su voz es muy bajita, y no llega a percibirse el eco.
- Abuelo ¿porqué a mí no me contesta?
- ¡Porque a mí me conoce desde hace mucho tiempo. Por eso me saluda y me dice hola.
Lo intentó un par de veces más y como no le contestaban dejó de llamar y seguimos caminando entre las cuevas. Ella se escondía y al pasar salía a asustar al abuelito, que se hacía el sorprendido. Después de merendar fuimos a ver la presa desde el Mirador de
- ¡Niños, ¿Ustedes saben una cosa? ¡Mi abuelo habla con las montañas! ¡Yo lo oí!
¡Qué linda es la inocencia!
martes 12 de mayo de 2009
¿Quién fué Chó Plomo?

-¿Quien sería este Chó Plomo?.
Le contestó el mismo jugador con segundas intenciones
viernes 1 de mayo de 2009
El chupo

El domingo pasado Pancho, el del desarrollo rural, fué invitado a la fiesta vecinal de un pueblito cumbrero de Gran Canaria. El ambiente era de alegría, con su baile amenizado por dos guitarras, laúd y acordeón. Entre las parejas que danzaban, una le llamó especialmente la atención.
El hombre bastante alto, no menos de 1,80 mts. de estatura. La mujer bajita, quizás 1,60. Bailaba agarrada a su hombre con una mano, mientras en la otra sostenía un bastón que descansaba en el pecho de su marido. Al terminar la pieza, ella parecía cansada y él la acompañó a sentarse con ternura en su rostro. Tuve oportunidad de conversar con él y desgranando, desgranando, apareció la historia que hoy les ofrezco a ustedes.
Resulta que el amigo, vamos a llamarle Felito, estuvo mamando de su madre hasta la edad de cinco años. Hoy ronda los noventa y esa misma edad cumplirá en noviembre, su dama. Tiene gran simpatía personal y es de lo más expresivo con sus gestos de cara y manos.
Me lo contó así:
-Cuando tenía alrededor de cinco años, jugaba aquí mismito con mi primo Manuel que tiene la misma edad que yo. Al caer la tarde, mi hermana mayor me venía a recoger para llevarme para la casa.
-¡Felito, vamos pá casa que ya es de noche!.
Refunfuñando le contestaba:
-¡Que me dejes aquí jugando con mi primo!. ¡Vete tú, que yo voy cuando termine de jugar!.
Era el momento en que mi hermana aplicaba su truco de siempre para que le siguiera
-¡Mamá, que vayas pá darte un chupo!
Al oirlo, salía como un volador para la casa. Un chupo era justamente lo que ustedes suponen, darle un poco de teta al niño porque aunque tenía cinco añitos no lo habían despegado (destetado) todavía.
La historia me la contó poniendo cara de pícaro el protagonista y la remató con esta otra que hay que entenderla en su contexto y tratarla con el respeto y cariño que se debe a estas personas y a su edad.
Decía haciendo gestos explicativos con las manos
-Mi madre tenía unos pechos grandísimos. Recuerdo como si fuera ahora mismo que cuando terminaba de mamar de uno para pasar al otro, me quedaba enchumbado en sudor, como un baifito jarto de leche.
viernes 24 de abril de 2009
¡Al cálcalo!

Es hombre de tradiciones y no planta ninguna semilla moderna. Como veterano sabe cosas como que en esta época no se planta, porque "quien planta en Abril, recoge rama y raíz".
El ayuntamiento lo está acechando porque sospecha que es él quien rompe las tuberías de saneamiento a su paso por las tuneras de su propiedad. La verdad es que los tunos engordan que dá gusto. Él lo niega y le echa la culpa a las tuneras dice que las raíces "apretan" la tubería y la estalla como un cartucho. ¿Y que culpa tiene él?. Pancho lo ha visto de madrugada rompiéndola pero él no dice nada. Que cada cristiano jale por su cachimba, ¿vale?
Lo cierto es que está cogiendo unos tunos como puños y ¡se está forrando, el caballero!.
A Pancho le sorprenden esos riegos por la noche y más aún que busque cambiar el turno. O sea le toca regar por el día y prefiere hacerlo por la noche. Dice que por el día el agua mengua. Me extraña que para regar en noches oscuras, solo lleve el sacho pero ninguna linterna para alumbrarse. El otro día hablamos y le dije
-¡Ceferino, pásate por mi casa que tengo allí una linterna y te quedas con ella. Tiene hasta las pilas nuevas! ¡No sé como coño, te las arreglas para regar al oscuro!
-¡Igual que por el día!
-¡Sí. Pero amigo, hay que llenar las pozas y unas se te quedarán cortas de agua y las de al lado se te rebosarán, digo yo!
Su respuesta fue la que me desternilló de risa
-Pancho, parece mentira que me lo diga usted: eso se hace ¡Al cálcalo!
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La palabra es bonita, ¿por qué no hacemos campaña para que se incorpore al Diccionario de la Lengua?. Quedaría más o menos así en el diccionario:
Al cálcalo.- Palabro originario de las Islas Canarias. Utilizada por el agricultor Ceferino, el de los tunos.
Sinónimo de Al cálculo.
miércoles 22 de abril de 2009
La décima de Fidel

Terminaba la historia diciendo que Fidel sabía muchos puntos cubanos y que iba a intentar recogerlos. Pues bien, ya conseguí uno que les ofrezco a Vds. y dice así:
Mi suegra, doña Pepilla
Se ha perdido en muchas rutas
Y se ha puesto a vender frutas
Sola, en una carretilla
Ya se peló la rodilla
La pobre de trajinar
Empujando sin cesar
La carretilla de mano
Porque no hay un ser humano
Que se la quiera empujar
Ayer temprano cargó
La carretilla de anones (1)
De fruta bomba (2), melones
Naranjas y qué sé yo
Los melones los vendió
En la primera pasada
Pero regresó cansada
Y dijo engruñando el ceño
¡Ay, la fruta bomba la enseño
Y nadie me dice nada!
Seguro que una chiquilla
Si es bonita y no se ofusca
Vendiendo fruta se busca
La plata en la carretilla
Pero mi suegra Pepilla
Que es vieja y llena de huesos
Se le hacen agua los sesos
Y me dice al regresar
Ay como he tenido que dar
la fruta pá hacer dos pesos.
-¿Danone, Fidel? ¿Eso no es una marca de yogur?
-¡Oiga, pues sí, eso parece, pero yo tengo en mí que es una fruta!
Le contesté diciendo que lo iba a buscar y le diría lo que encontrara en el diccionario o en Internet. Lo encontré y, efectivamente, es una fruta cuya fotografía y descripción les ofrezco a ustedes, por si les interesa.

Nombre común o vulgar: Anón, Anona, Anona blanca, Anona del Perú, Riñón Nombre científico o latino: Annona squamosa Familia: Annonáceas (Annonaceae). Origen: se encuentra bastante distribuido en la región tropical y subtropical de América Latina. Son países productores Perú, Cuba, Puerto Rico y en general, la mayoría de países de centroamericana y otras islas del Caribe. El Anón es una fruta parecida a la chirimoya, con escamas exteriores muy pronunciadas. __________________________________ (2) La fruta bomba es para nosotros, el papayo o la papaya. _________________________________________ ¡De nada! |
sábado 18 de abril de 2009
Dos de barberos

Desde siempre se les ha achacado a los barberos que son muy dicharacheros, esto es, que hablan mucho y están al corriente de todo. Vamos, una especie de periódico del pueblo o barrio. Recuerdo a mi padre decir que cuando iba a que le cortaran el pelo, su barbero siempre hacía lo mismo. Primero le hablaba de fútbol, si no entraba al trapo, pasaba a la política y si tampoco, entonces hablaba del último cliente que se levantó de su asiento. Sin que esto signifique que todos son así, sí digo que siendo o no verdad esta es la fama que les ha quedado.
Hoy quiero contarles dos casos de barberos que quizás pueda hacerles sonreir.
El primero, ocurrió en Arucas. Su personaje central don Antonio, agricultor platanero y exportador, célebre por sus “golpes” y rapidez mental. Como diría el canario: ¡Oiga, un hombre que siempre la tiene preparada. Y te dá unos parones de aquí te espero. Educado sí es, porque él no le falta a nadie, pero también es verdad que no le aguanta ni a su madre. Lo que tiene que decir, lo dice y ya está!.
Don Antonio va siempre trajeado, incluso a diario, de chaleco y corbata, tocado con sombrero y su reloj de leontina. Hoy no tiene muchas ganas de charla porque ha tenido un día malo. Se acerca a la barbería para arreglarse, dentro está el barbero y tres vecinos desocupados charlando de lo divino y lo humano, mientras otro más lee el periódico en un rincón. El sillón del barbero, vacío. Nuestro personaje entra y saluda.
-¡Buenos días, señores!.
El barbero contesta el saludo y pregunta:
-¡Buenos días, don Antonio! ¡Vaya sentándose que ya voy!.
Don Antonio sin contestar palabra toma asiento. El barbero le pone el paño por encima y vuelve a la carga.
-¿Cómo quiere que le arregle?
Su contestación fue autoritaria, rápida y escueta:
¡Ca-lla-do!.
______________________________________________
La segunda historia corre por los ambientes rurales de la isla de Tenerife. Me la contó con su natural simpatía el amigo Pedro Molina, de
Nos tenemos que situar en una de aquellas barberías antiguas. Sobre ellas he escrito anteriormente en La barbería .
Es el caso de un barbero que está “pelando” a su cliente con una de aquellas maquinillas antiguas, como la que se muestra en la foto. Los tirones que le daba en el cuello lo tenían a mal traer. Huía continuamente de los pellizcones que le daba el barbero con la dichosa máquina. Estaba a punto de levantarse por no poder aguantar el dolor cuando coincidió que en la calle se oyó un fuerte frenazo de un coche y a continuación los ladridos lastimosos de un perro que al parecer resultó atropellado. El barbero oyendo los lamentos del animal, dice:
-¿Qué le habrá pasado al perrito?
A lo que contestó el cliente con aire de sufrimiento:
¡Lo estarán pelando!
sábado 11 de abril de 2009
¡Casi nadie Antoñito!
Cuando Pancho tenía alrededor de 12 años, estudiaba tercero de bachiller en el colegio de don Antonio Ojeda -hoy Colegio Arenas- del barrio de Las Alcaravaneras, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
Durante las vacaciones andaba siempre con el hijo de una vecina que le daba golosinas y, algún dinero de vez en cuando para ir al cine a cambio de "aguantarlo". El niño se llamaba Antoñito y era muy, pero que muy despierto con sus seis años o quizás menos. Tenía un "poblema", vocalizaba muy mal y apenas se entendía lo que hablaba. Pancho le cogió cariño pues le vió crecer y además se convirtió para la madre en una especie de traductor-intérprete que condujo alguna vez a a situaciones como ésta.
-¿Pancho, tu entiendes que está diciendo el niño?
- ¡Quiere una patineta, una pelota y una guitarra!
Durante dos días, Antoñito -con sus cinco años y medio, el caballero- no se dejó ver. ¿Se han dado cuenta que de repente me vino a la memoria la edad justa del pollito?.
-¡Panchillo, yo sé lo que pasó y el niño te está cogiendo miedo! !Perdónalo, hombre!
martes 7 de abril de 2009
El pájaro de Lorencita








