Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.

Frases para recordar

¿Echamos una manita al subastao?
Estos últimos días está rondando mi memoria un amigo que se fue. Y de él, algunas anécdotas cuyo recuerdo  me hace sonreir. Ahí van

 Estábamos jugando a las cartas, al  subastao.  Decir “subastado”, me pareció muy fino, la verdad.  Siempre había problemas por falta de monedas de cambio, debiéndonos dinero  - calderilla- unos a otros. Mi amigo,  para el juego en seco y me dice muy serio:
¡Pancho, me debes dos euros!

Le contesto
¡Yo a usted no le debo nada, señor!
Respuesta de aquel  coñón y  socarrón que siempre fue
-¡Fueeerte memooria  tienes! (*)
Otro día en que íbamos a  participar en una obra religiosa en la iglesia por Semana Santa,  le dije:

 -¡Brunito, tráite la botellita del año pasado, la que dejaste escondida!
Su respuesta fue rápida y para mí, contundente

-¡Que fecha tiene esa carta!
 ¡Tarde piaste! ¿Tú crees que en este pueblo no se celebran las pascuas?

Y para rematar de hablar de la botella terminó con un
-¡Dios la tenga en los reinos de la gloria!

La última frase suya, utilizada cuando le dieron dos quesos grandes para repartir en la fiesta, o sea que no le costaron nada.  Repetía esta frase cada vez  que metía la mano en la alforja, cortaba y comía (y daba) un pedazo de queso, repitiendo

-¡De este pan de mi compare, buen peaso me jinqué!

Buscando en internet un refrán similar, encontré éste -¡Del pan de mi compadre, buen pedazo para mi ahijado!  Que aunque no significa lo mismo, para mi que no anda muy lejano.
Saludos y
mi recuerdo para B.C.L.
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(*) Léase como se escribe

8 comentarios:

Irmina Díaz-Frois Martín dijo...

Ja,ja, qué gracioso es nuestro hablar canario, muy entrañable y particular.
Gracias por estas pinceladas de humor.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Me encantan sus anécdotas canarias y no solo eso, este fin de semana pasado dedique una tarde a que un hermano mío de 75 años aprendiera, mejor dicho, consintiera en acercarse a un ordenador para poder leer sus cosas de las que yo le había hablado con frecuencia

Saludos Concha.

Anónimo dijo...

Sigue piando, Pancho. Se te da y nos pones de nuevo en la memoria muchas cosas que vivimos con nuestros abuelos, Armando

Anónimo dijo...

¿Brunito? Me suena. Saludos tirajaneros

Moisés dijo...

La idiosincrasia de un pueblo también está en su forma particular de «jablar».
Te dejo esta entrada:
http://www.elpatiodeloscangrejos.com/2012/02/aleguetiando-con-cho-juaa.html.

pancho dijo...

Vista, Moisés. Un homenaje a Cho Juaa, con buena ración de palabras autóctonas.

Anónimo dijo...

Ese hombre era mi tio. El ultimo refran me lo decia siempre.Era como el saludo dél y no se llamaba Brunito. Usted y yo lo sabemos, Panchito

Anónimo dijo...

Porqué no pone una historia de mi tío Benjamín. Fue gran amigo suyo, don M.R.