Esta hoja no tiene más pretensiones que plasmar por escrito, para no olvidarme de aquellos momentos o situaciones que provocaron en mí una sonrisa, preferentemente historias relacionados con la socarronería del hombre o mujer del campo canario, o como decimos aquí, de los magos o maúros.

¡No fumo más nunca!



Bienvenido es una persona mayor, jubilada hace lo menos diez años. Por tanto, tiene alrededor de 75 abriles. Socarrón, simpático, anecdótico y ser muy buena gente, son sus virtudes. Su mayor defecto: es un fumador irredento. Varias veces le he comentado que el tabaco le va a quitar la vida. Que esa asfixia es un peligro. Que un día se le van a cerrar los bronquios. Su contestación siempre la misma


-¡Si fumando estoy así de gordo, como lo deje me pongo como una ballena!


El otro día se levantó asfixiado. Yo creo que también por eso del polen de las plantas. Tan malito se puso que tuvieron que llevarlo en ambulancia al Hospital Dr. Negrín.


Las personas mayores sienten un miedo tremendo a que los lleven al hospital. Se creen que no van a volver. Una vez hablamos de eso y me dijo


-¡Pancho, cuando uno se lo llevan Las Palmas es que el médico de aquí ni el de Arucas pueden hacer nada! ¡Así que la cosa está jodida!


Sigamos con Bienvenido. Acaba de llegar al Hospital asustado por la sirena de la ambulancia y lo entran sobre la camilla al Servicio de Urgencias. Inmediatamente llegan el médico y los enfermeros, éstos portan una carretilla con dos botellas de oxígeno, una grande y otra pequeña. El médico ordena que le conecten la botella grande y es entonces cuando a Bienvenido le sale el niño chico que aún lleva dentro.


-¡No me pongan eso! ¡Lo juro por Dios que no fumo más nunca! ¡Llévenme Firgas!

3 comentarios:

Dvd360_180 dijo...

Como siempre, cuentas unas historias muy interesantes, y en este caso bastante graciosa. Saludos desde Cardones, Arucas.

Moisés dijo...

Amigo Pancho, el tabaco es mal amigo de viaje, piensas que te reconforta, que te alivia, que te acompaña en la soledad y en los pensamientos, pero el muy cabrón, te está matando, y él no tiene prisa, ninguna prisa.

Rayco dijo...

anécdota muy graciosa Pancho, al pobre Bienvenido es al único que seguro que no le hizo mucha gracia!!
Salu2 desde El Médano